El circo electoral: la historia de Xiuh

Xiuh Tenorio, un buen tipo, argumenta que esa es la única manera en que él podrá salvar a la Benito Juárez de las garras de su delegado maldito y corrupto. Puede ser.

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Vivo en un país donde los “ciudadanos” tienen que ser del Partido Verde.

O al menos eso es lo que le ha sucedido a Xiuh Tenorio.

Me explico:

A Xiuh Tenorio le encanta la política. Desde pequeño ha andado en eso. Usted lo recordará en el Panal, sí, el de Elba; es suplente del senador Mario Delgado (PRD-Morena), fue pieza clave en la aprobación de la ley antitabaco en el Distrito Federal y lleva mucho tiempo trabajando en la concientización de los problemas de salud que provoca el sobrepeso.

Desde 2012 se incorporó a la Secretaría de Gobernación en el equipo de Roberto Campa y su Subsecretaría de Prevención del Delito. Desde entonces, todos los días, cumplidas sus ocho horas de chamba, a la novena ya estaba haciendo política en la delegación Benito Juárez, movilizando vecinos, organizando actividades y, sobre todo, denunciando al delegado panista.

En una de esas horas libres Xiuh escribió, con razón, que las reglas para competir como candidato independiente eran una vacilada. Que hacían, en los hechos, imposible que un ciudadano llegara siquiera a la boleta. Los requisitos están hechos para aquellos que pueden movilizar miles de personas.

Habiendo ya prevenido suficientes delitos, Xiuh renunció a Gobernación y esta semana se hizo candidato del Partido Verde para la delegación Benito Juárez. Sí, ese Partido Verde.

Recordemos cómo funciona ese negocio: con el dinero que les da el INE hacen enormes campañas de publicidad que los colocan en las encuestas por puro efecto de recordación. Con esos siete, ocho puntitos ofrecen su lugar en la boleta al mejor postor: televisoras, empresarios, novios de Anahí, Xiuh... El lugar se paga en efectivo o a plazos o con puestos o con favores. Así funciona la cosa. Ni modo. Como lo demostró Alberto Serdán en Animal Político, no tienen ni militantes. Solo tienen un buen publicista y mucho de nuestro dinero —que transportan en efectivo y maletas, según algunos videos. Bueno, y tienen a Jorge Emilio, esa maravilla de político que nos regaló la patria.

Xiuh Tenorio, un buen tipo, argumenta que esa es la única manera en que él podrá salvar a la Benito Juárez de las garras de su delegado maldito y corrupto. Puede ser.

Xiuh se cree capaz de cruzar el drenaje del Verde sin manchar su plumaje.

Yo creo que los ciudadanos eligen con quién viajan, bajo qué logotipo se amparan. Y eso también los define.

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