Batalla por la verdad

Cesia S. Rodríguez Medida: Batalla por la verdad

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El fácil acceso a la información generado por la revolución digital otorga la oportunidad a la sociedad moderna de instruirse con mayor velocidad, de extender su campo de conocimiento, de investigar y enterarse de todo cuanto sucede en el mundo, el fenómeno de la globalización acompañado con la innovación de las tecnologías de la comunicación, ha desatado un mar de datos que se distribuyen masivamente, en donde la mayoría de las veces ni siquiera se tiene el tiempo de comprobar la veracidad de la información. Estar informada o informado hoy en día, es aceptar la cadena de publicaciones recibidas por diversos medios digitales para incorporarlos a nuestro acervo informativo como fuentes confiables, por consiguiente, esto ha generado la facilidad para la reproducción de noticias falsas y contenido no fundamentado a través de las transnacionales como; Facebook, Twitter e Instagram, entre otras.

Por otro lado, se ha comprobado que estos medios digitales pueden tener diferentes usos o fines, ya sean estos culturales, económicos o sociales, sin embargo, el más discutible es cuando son empleados como herramienta política para manipular la opinión pública y tergiversar hechos que son considerados clave en la red de mentiras mediáticas. La llamada revolución digital ha venido acompañada del arte de la falsificación, sobre todo, cuando lo que está en juego son los intereses económicos y políticos. Este fenómeno se ha visto intensificado en los últimos años, un ejemplo muy claro, es cuando las agencias de espionaje norteamericano acusaron públicamente al gobierno ruso de haber intervenido en las elecciones presidenciales del 2016, a través de la propagación de mentiras en las redes sociales para dañar al partido demócrata y manipular la decisión del voto, de forma semejante se repitió en el 2020, cuando el ex presidente Donald Trump promovió a través de sus redes el escándalo con su discurso de odio y el show permanente generando una lluvia de bots sobre cualquiera que estuviera en contra de sus declaraciones, también logró comprobarse que durante la pasada campaña presidencial hubo una red de operación digital para persuadir a favor del mandatario.

Otro ejemplo concreto se ha dado en días recientes, cuando un grupo de supuestos líderes cubanos promovieron en sus redes sociales la campaña SOS para Cuba, provocando una corriente de publicaciones entre imágenes, videos y noticias con el propósito de hacer creer que se estaba organizando un levantamiento civil contrarrevolucionario, no obstante, una imagen ha hecho caer la farsa cuando se hizo viral la fotografía de un malecón similar al de La Habana, en donde se observa una muchedumbre manifestándose presuntamente en contra del gobierno cubano, lo preocupante es que fuentes oficiales replicaron la imagen sin verificar la autenticidad, de esta forma encontramos circulando en las redes un sinfín de fake news para engañar y distorsionar la realidad.

Ante la amenaza que pueden ser las redes sociales no podemos ser indiferentes, como individuos nos compromete a informarnos, esto implica dejar de ser lectores efímeros, es necesario recurrir a la fuente y comprobar su origen o investigar antes de replicar o compartir datos sensibles, combatir la manipulación digital es responsabilidad de todos.

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