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Al analizar el cine mexicano contemporáneo muchas veces pensamos en todas aquellas películas que vamos a ver a la gran pantalla y nos dejan con un mal sabor de boca; las cintas producidas en el país han decaído en gran escala, aunque claro con esto no me refiero a que todas sean malas, hay largometrajes, directores y actores tan talentoso que deberían tener mucho más reconocimiento, pero que desgraciadamente se ven opacados por aquellos que no lo son.

La semana pasada la plataforma Netflix nos trajo su estreno del cine mexicano que lleva por título “Se busca papá”, un largometraje dirigido por Javier Colinas y en donde actúan Silvia Navarro, Juan Pablo Medina y Natalia Coronado.

La película nos cuenta la historia de Blanca, que es una pequeña de 12 años apasionada del Bicycle Motocross (BMX). La pequeña lo que más desea en el mundo es inscribirse a una competencia en este deporte extremo. Sin embargo, para poder cumplir su anhelo es necesario el permiso de su madre, quien se niega a apoyarla en este proyecto, pues su esposo y padre de la niña falleció a causa de practicar estas arriesgadas disciplinas. Sin embargo, la protagonista no renunciará a su sueño, por lo que contratará a un actor para que se haga pasar por su padre. Y sí, como ya se imaginará, las cosas se descontrolarán un poco.

El planteamiento de la historia es interesante, entretenido y tiene claro su objetivo, pero el punto fuerte de esta historia se establece cuando descubrimos una verdad importante en el personaje de Alberto (Juan Pablo Medina), lo cual hace que éste evolucione en sí mismo y en la relación que tiene establecida con Blanca; éste es uno de los puntos a favor más grandes que tiene la película, la formidable química entre ambos personajes, podemos decirlo así, de dos mundos completamente distintos.

Los críticos en su mayoría coinciden en que resulta una película palomera y entretenida. Las reseñas menos favorables remarcan que la trama sencilla no justifica que existan secuencias que parecen improvisadas; sin embargo, considero que es una película que se puede disfrutar en un día de fin de semana cuando nos hayamos aburrido de ver las mismas series de siempre. La historia que nos cuenta es sencilla, pero nos mantendrá en expectativa. El largometraje no puedo decir que será acreedor a galardones, pero sí es merecedor de un par de horas de los cinéfilos.

Calificación: tres estrellas