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Mare, pues el inicio de año que todos pensábamos estaría tranquilo, simplemente no fue así, porque las filas y las cifras de los contagios subieron de manera drástica, incluso en el vecino estado de Cantina Roo, digo Quintana Roo, ya cambiaron el semáforo, haciendo las respectivas adecuaciones en horarios, porcentaje de capacidad en los lugares y demás protocolos de salud.

Aquí son varias las ferias que decidieron bajar su cortina, pero en realidad ¿qué es lo que se debe de hacer? Porque voy hablar en primera persona, es muy fácil para muchos decir que se cierre todo, que nos encierren, cuando son paradójicos, porque son los que estuvieron saliendo y yendo a eventos con exceso de gente y muchos sin seguir los protocolos de salud que marca la norma. Hoy es muy fácil decir que cierren todo, pero estoy seguro que mucha de esa gente tiene su sueldo asegurado cada quincena, y no es de aquellos que si hoy no trabajas, pues hoy no comes.

Se muestra poca empatía con las personas que se dedican al comercio, o peor aún, a todo el sector del entretenimiento, porque recordemos que fuimos los primeros a los que nos bajaron el switch y los últimos a los que nos han empezado a dejar trabajar para ganar unos centavos, y ya que lo estamos haciendo, nos quieran volver a encerrar, simplemente no se vale, no antepongo la salud, porque eso es lo primero, pero también piensen en la estabilidad emocional de todos aquellos artistas, músicos, cantantes, prestadores de servicios de audio e iluminación y demás gente que gira en torno al entretenimiento, qué es lo que pasa por sus mentes al saber que nos pueden recluir y otra vez estar sin trabajo.

Culpables hay muchos y podríamos hacer una lista interminable, pero también es una realidad que se deben hacer respetar los lineamientos establecidos y, aquellos que no lo hagan, que sean castigados, pero no que paguen justos por pecadores. Estoy seguro que pocos se ponen a pensar ¿cuánto dinero ha perdido el sector del entretenimiento por tanto evento cancelado? Y sobre todo, lo que afecta eso en su economía y en su entorno, porque mucha gente depende de ese trabajo e ingreso, tanto directa como indirectamente, hay que buscar un equilibrio en el cual se afecte lo menos posible a los sectores, pero, sobre todo, pongan a chambear a los inspectores correspondientes en los bares, teatros y demás eventos sociales, y que vigilen que se lleven a cabo las normas establecidas para evitar que continúe propagándose este negociante.

De por sí hemos tenido un inicio de año muy zarandeado, así que es mejor ponerse las pilas, pero que las responsabilidades sean compartidas, que inicien desde casa, con los permisos de los chavos que, si bien por su edad se contagian o tienen menor riesgo ante la enfermedad, pero son portadores y pueden contagiar a familiares adultos que no están en igualdad de circunstancias, así que lo mejor es no bajar la guardia y ser responsables todos.

Pero, pasando a cosas agradables, quiero cerrar el ate hebdomadario, mare, me barrí en home, dando las gracias porque alcanzamos los 100 mil seguidores en Facebook con un contenido libre de polémica, puesto que siempre será mejor sonreír, Masinó.

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