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El trabajo de Gael García Bernal, como director, productor y actor, ha sido más que destacado a lo largo de su carrera, pocos son los retos cinematográficos que podríamos imaginar que no superaría. En “Ema”, del cineasta chileno Pablo Larraín, lo deja perfectamente claro, cumpliendo con un papel destacado y próspero interpretando a Aníbal, al lado de la protagonista Mariana Di Girolamo (Emma) y Santiago Cabrera.

La sinopsis, tal cual, no dice mucho: “Después de un grave incidente que cambia su vida familiar y su matrimonio con un coreógrafo, Emma, una bailarina de reggaeton, se embarca en una cruzada de liberación personal que convierte su vida en un drama incendiario sobre el arte, el deseo y la familia”.

En realidad, la trama que se ubica en Valparaíso, Chile, se centra en todo cuanto sucede en una compañía de baile, donde Emma y Gastón se encuentran casados y atravesando una crisis emocional propiciada por la adopción de un niño que no es como lo esperaban, sobre todo Emma, quien se frustra en grado sumo por lo ocurrido.

Plagada de simbolismo, la cinta explota el lado liberador de una sesión de reggaetón, música que le permite a Emma sentirse lejos de los problemas y contradictoriamente libre, pues las letras siguen siendo controversialmente ofensivas, por el lado que se les quiera explorar. La danza y el fuego se vuelven las herramientas de esta mujer para emanciparse de un mundo complejo en el que se encuentra.

La lente de Sergio Armstrong indaga en colores, imágenes y formas perfectamente constituidas y cuya estética es sumamente destacada; pareciera que el cinefotógrafo chileno deja un camino visual para que la mirada recopile única y exclusivamente la información que él quiere transmitir, dejando un gran sabor de boca.

Se trata de un filme bastante recomendable, que nos traslada al ojo de una tormenta familiar, en un ambiente atípico para muchos de los espectadores, que es el mundo de la danza y las coreografías. Un filme elocuente, con una carga importante de emotividad.

Solo le recuerdo que la imaginación se disfruta más en la oscuridad del cine, así que no deje de asistir a su sala favorita. Para dudas, comentarios o sugerencias escríbame al correo electrónico trejohector@gmail.com o sígame en mis redes sociales “CinematografoCeroCuatro” en Facebook, “Cinematgrafo04” (sin la “ó”) en Twitter y Trejohector en Spotify.