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El emblemático Monumento a la Maternidad de la ciudad de Mérida permanecerá en silencio el día de hoy, sin la acostumbrada ceremonia que cada año organiza la Liga de Acción Social en Homenaje a la Madre, desde 1927. Tampoco se escucharán las dulces voces de los escolares entonando las emotivas estrofas del himno al amor maternal, acompañadas por la Orquesta Típica Yukalpetén, ni se oirán la Plegaria a la madre y el vals Reina de reinas, del inspirado trovador Chucho Herrera Ramírez (1901-1979). La suspensión es en acatamiento a las disposiciones sanitarias por el Covid-19.

Hoy nos referiremos al Himno a la madre, obra triunfadora en el Concurso de Himnos convocado a principios de 1927. La letra, inscrita con el lema “Y bendita tú eres entre todas las mujeres”, se debe al poeta Augusto Ruz Espadas (1900-1946); la música, presentada con el lema “¡Salve, oh madre!”, es del compositor Fausto Pinelo Río (1893-1966), ambos nacidos en Mérida.

El poema ganador y la partitura del himno fueron editados en febrero de ese año y se distribuyeron en escuelas de los estados de Yucatán y Campeche y del territorio de Quintana Roo, para ser cantado el 10 de mayo.

La letra del himno dice: ¡Gloria eterna a la madre admirable,/ a ese símbolo ideal de bondad,/ a esa fuente de amor inmutable,/ a ese arcángel de paz y bondad./ Entonemos un himno a su nombre/ y que al son de este himno triunfal/ se arrodille a sus plantas el hombre/ y le rinda homenaje inmortal!/ Eres, madre, la noble criatura/ que nos nutres, piadosa, al nacer,/ con la savia de tu honda ternura,/ con la sangre de todo tu ser./ Eres flor que despliegas tus galas/ y nos brindas tu aroma de amor,/ eres ave que ahuecas las alas/ para darnos asilo y calor.

Su estreno oficial tuvo lugar en Mérida, a las 6 de la tarde del día señalado, en el Homenaje a la Madre organizado por la Liga de Acción Social en el antiguo Parque Morelos (calle 57-A con 60), posteriormente denominado Parque de la Madre. El himno fue cantado por 4 mil niños de diversas escuelas bajo la dirección del maestro Gustavo Río Escalante (1880-1963), director de Cultura Estética, con el acompañamiento de la Banda de Música del Estado, dirigida por el maestro Francisco Sánchez Rejón. El ensayo general se efectuó la mañana del día 9, en el ya desaparecido Circo-Teatro Yucateco.

En la ceremonia de estreno fue puesta la primera piedra del Monumento a la Madre. Los asistentes portaban una flor roja en la solapa, si su madre vivía, y blanca, si ya había fallecido. Desde entonces el himno es interpretado año tras año en la celebración del Día de la Madre. En un principio fue la Banda de Música la que acompañó el himno; después ha sido la Orquesta Típica Yukalpetén la que desde hace varias décadas lleva la parte musical del acto.