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La organización que encabeza Margarita Zavala cumplió con todos los requisitos que la ley contempla, incluso superando de sobra el número de asambleas y afiliados requeridos. Tan es así que, en cifras del propio INE, México Libre tiene un padrón más grande que el del Partido Acción Nacional (PAN).

Los reclamos derivados de la turbia decisión del Consejo General del INE no se hicieron esperar. Margarita Zavala se dirigió a los simpatizantes de la organización para compartirles que lo acontecido la noche del viernes fue una maniobra gubernamental para detener el avance de la única y verdadera oposición a un gobierno con tintes por demás autoritarios.

A su voz se unieron miles de ciudadanos que reprobaron la sesgada actuación de la que debiera ser una institución garante de la democracia. Académicos, líderes de opinión y diversos colectivos manifestaron su rechazo a la dictaminación del INE, ya que atenta no contra “Felipe” o “Margarita”, sino contra el derecho de cientos de miles de mexicanas y mexicanos a la libre asociación.

Las libertades están en riesgo, señalaron muchas voces que hicieron eco del tema en redes sociales. En concreto, pidieron al Tribunal que le corrija la plana a un INE en el que la autonomía está en tela de juicio. Y, ante los evidentes bandazos que dieron algunos de sus consejeros, exigieron que la ley sea la que respalde y valide la participación de México Libre en las próximas elecciones.

Al respecto, López Obrador celebró la decisión del Consejo encabezado por Lorenzo Córdova. Arremetió contra el expresidente Felipe Calderón y, en un mensaje por demás amenazante, dio línea al Tribunal Electoral para que se mantenga por la negativa de otorgarle el registro a México Libre. ¿Si eso no es intervención y coacción desde el poder, entonces qué es?

En los próximos días se hará pública la impugnación de México Libre a la decisión del INE. Quedará en manos del Tribunal dar la razón a la organización que mostró la mayor pulcritud y apego a la ley. Es momento de elegir un lugar en la historia, ya que el INE se arrodilló ante el rey.