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¿Cuántos economistas se necesitan para cambiar un foco?

-Ninguno, porque los economistas dicen que, si el foco necesitara cambiarse, el mercado ya lo habría cambiado.

Si en este momento no te estás riendo, créeme que lo entiendo, el chiste es muy malo, ofrezco una disculpa. Solamente que lo encontré muy ilustrativo para explicar la teoría de la mano invisible, que no es otra cosa que una metáfora económica, creada por el economista y filósofo escocés Adam Smith, para referirse a la capacidad que tiene el libre mercado de autorregularse, con el fin de alcanzar el máximo bienestar colectivo, aun cuando se busque el interés personal. Y su efectividad será mayor, en tanto menor sea el control gubernamental sobre la economía.

Y así está funcionando en el sector energético del mundo entero, excepto en el Reino de la Fantasía de la Sener en México. Un artículo de Brad Plumer, publicado esta misma semana en el NYT, explica muy bien cómo la crisis derivada de la pandemia por el Covid-19 está impulsando la energía limpia y renovable, y al menos sucio de los combustibles fósiles, el gas natural, para eclipsar al carbón como fuente de generación de energía eléctrica.

En nuestro país, hace dos semanas, la Sener utilizó como pretexto la pandemia, un anillo que hizo entrar a la fuerza en su dedo, para pisotear la independencia del Cenace y abalanzarse sobre una presa a la que hace mucho tenía en la mira, las energías limpias y renovables a las que adicionalmente les endilgan el despectivo mote de “los privados que no aportan nada a la red y a quienes hay que respaldar debido a su intermitencia”. Conceptos equivocados que sólo existen en el Reino de Fantasía que se han creado ellos mismos, con base en esa falsa idea de que la soberanía de una nación reside en regresar al monopolio estatal de la generación de energía eléctrica.

No hay mejor ni mayor soberanía que la de un pueblo que, con el concurso de su sociedad entera, el talento de sus profesionistas y la determinación de sus líderes, ejerce su capacidad de determinarse a sí mismo, encontrando la solución a sus problemas y la satisfacción de sus necesidades en absoluta libertad y respeto, sin injerencias del exterior.

La Sener, mediante el acuerdo del Cenace y su pretensión de publicar una “política pública” que hoy ya está a consulta en la Conamer, va con todo para ejercer un mayor control, y con estrategias totalmente contrarias a los intereses de los usuarios, sobre las empresas participantes y la sociedad en general. Esto seguramente significará un brutal choque con esa mano invisible del mercado, que intentará regular y alcanzar el bien social y comunitario. ¿Podrá la mano invisible acceder a ese Reino de Fantasía y atemperar los ánimos autoritarios del gobierno? ¿O veremos las teorías de Adam Smith rendirse ante el poder?