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Adentrarse en el universo literario de Neil Gaiman es mirar las fábulas y relatos infantiles (Blancanieves, Alicia en el País de las Maravillas) vistos a través de la mirada de un narrador que tuerce esas historias, las actualiza o les cambia el enfoque para darles un giro siniestro en algunos casos y, en otros, un final totalmente inesperado. Entre sus obras existen seriados y novelas gráficas como Sandman (El arenero en algunas traducciones, el señor de los sueños), de la cual se desprendió una serie titulada Lucifer, que se convirtió en un programa televisivo.

En este espacio hablaremos sobre el libro Humo y Espejos de Neil Gaiman, compuesto por 30 relatos, poemas y piezas narrativas que mezclan varias estructuras literarias; son cuentos que toman elementos y argumentos de la literatura infantil otorgándoles un giro inesperado y que cambiarán por completo nuestra perspectiva de estas historias. Como ejemplo de esto está “Nieve, cristal, manzanas”, que es un relato desde el punto de vista de la madrastra de Blancanieves y la justificación de sus acciones.

En este libro de la línea Brainstorming de Norma Editorial y publicado en 1999 están compiladas las historias que realizó Gaiman para diferentes revistas de fantasía. En ellos encontramos no sólo el giro especial a los relatos infantiles, sino también su habilidad para trastocar lo cotidiano en una realidad sembrada por sucesos mágicos, sombríos y donde los artefactos de las leyendas (como el santo grial) pueden conseguirse en tiendas de segunda mano.

Como el nombre del libro lo dice, todos los relatos están envueltos en ese humo que impide que veamos el final de la narración; aunque creemos saber el colofón de la historia, el camino va difuminándose hasta que nos golpeamos de frente contra un espejo, un engaño producto de nuestras certezas al creer conocer esos relatos, los cuales revientan cuando descubrimos que los protagonista tienen segundas o terceras intenciones, las cuales poco a poco van revelándose.

Entre los relatos, “Misterios de un Asesinato” sin duda marcó mi gusto por este autor, no sólo porque es una narración policiaca centrada en una investigación para descubrir las causas que rodean la muerte de un ángel en la ciudad de Plata de Dios, sino porque descubrir qué ocurrió resultará en un debate filosófico que pone el mito bíblico de la creación en una discusión muy humana: el amor y sus consecuencias.

La lectura de estos relatos pueden realizarla sin ningún orden y es recomendable sobre todo para quienes hacen largos viajes en la maraña del transporte público (que ahí terminé de leer este libro), ya que tiene relatos que van desde una página hasta más extensos que abarcan gran parte del libro, aunque no por ello menos interesantes. Sin temor a equivocarnos, podemos decir que una vez concluida la lectura de estos cuentos, no volverán a mirar igual los libros infantiles ni a sus personajes.