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Proponiendo el uso de la imaginación empezaremos guiando al lector en el recorrido de esta condición humana que motiva la creatividad, desarrolla la pasión y genera la felicidad; es el ingrediente con el que podríamos entender nuestra condición de entes diferenciados de los otros seres vivos.

Como adultos pretendemos no salirnos del guión impuesto a través del tiempo: nacer, estudiar, crecer, trabajar y desarrollarnos. Lo cierto es que estamos dedicados a repetir modelos de conducta impuestos. Es así como aquello que vemos como normal en algún tiempo no lo fue; la normalidad es una serie de patrones de conducta que se convirtieron en guía rígida de nuestro comportamiento.

Es en este punto en donde llegamos a la primera de las palabras del título, visión, que la Real Academia Española define como la contemplación inmediata y directa, sin percepción sensible. De eso hay que hablar, de aquella percepción que hemos olvidado sin el acompañamiento de lo inteligible. Decía Platón que al mundo inteligible no se puede acceder sólo con los sentidos, se llega a él gracias al uso de la parte más excelente del alma, que, según el mismo Platón, es la razón.

Es así como debemos entender el mundo real y no aquel que entra con la simple visión; el mundo inteligible debe ser habitado por seres que contengan para su formación principios, valores, espiritualidad, amor y reglas y límites; para Platón el mundo Inteligible es la auténtica realidad, tiene un carácter religioso y consecuencias en el campo de la epistemología, la ética y la política.

Pero hay un mundo en el que habitan seres diferentes en su mente, aquellos cuya capacidad de imaginar y volar resulta cotidiana, de ellos son de quienes nos debemos ocupar y convertir esa tarea en el objetivo principal de cambiar los patrones: la niñez, esas personas que una buena parte de nuestro tiempo tenemos alejadas de nuestras decisiones.

Su mundo posee magia, aquella que la RAE define como el arte o ciencia oculta con que se pretende producir, valiéndose de ciertos actos o palabras, o con la intervención de seres imaginables, resultados contrarios a las leyes naturales.

Hoy la historia ha incrustado en sus registros algo que comenzó como un simple suceso, debemos entender lo que estamos viviendo como aquello que hoy nos permite hacer una gran reflexión en distintos aspectos de nuestra vida, en el entendido de que, aun cuando termine con una vacuna o antídoto, debemos aprender de la niñez y su capacidad mágica de soñar; sin pensarlo queremos ser niños, incluso, cuando estamos con ellos, jugamos a las cosas de su visión del mundo, reaprendemos y recordamos aquello que habíamos olvidado.

El mundo inteligible nos muestra una realidad, pero también debe provocar un cambio en nuestro pensamiento. Seguramente viviremos en un mundo diferente, hay que entender que en algún punto cometimos un error, eso nos debe servir para no volver a fallar, potencializar nuestros sueños y cambiar la visión que tenemos de lo que es vivir, para no perder el rumbo de la humanidad.

Análisis.- ¿Estamos bien y seguimos o soñamos y cambiamos nuestra visión del mundo?