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Hey Jude, don´t make it bad, take a sad song and make it better.- The Beatles

Escribo esto al inicio de un día más del distanciamiento social; como todos, me he mantenido bien informada de todo aquello que ha estado sucediendo en el mundo, y aunque sé que cuando empiece a leer me encontraré con que la mayor parte son noticias de las incontables muertes, de gente contagiada, de los problemas económicos que estamos enfrentando y aquellos que vendrán, también, si soy meticulosa, podré encontrarme con aquellas acciones que me hacen darme cuenta de que, a pesar de todo, todavía existen los buenos momentos y, sobre todo, las buenas personas.

Justo ahora el mundo necesita de buenas acciones, no importa si son grandes o pequeñas, necesita de aquellos actos que nos hagan mantener la esperanza ante todo lo malo. Y la gente alrededor del mundo nos ha demostrado que hacerlo puede ser tan sencillo como queramos; me he topado con la noticia de un grupo de personas que cantaron una canción de los Beatles a todo pulmón y dejaron que sus vecinos los acompañen, me he topado con más de una publicación de maestros ofreciendo ayuda vía internet a todos aquellos padres que lo necesiten, he visto a la gente hacer fiesta en sus alcobas para que ellos y sus vecinos hagan un poco más llevadero el encierro. Las acciones buenas no han faltado, los conciertos en instalar se han hecho presentes, la gente comprando despensa para los más necesitados también ha hecho su parte.

Ahora lo que el mundo necesita es esperanza, y puede venir en cualquier forma, en el arte que nos va a compartir el pintor, en los bailes que nos enseñarán por internet, en la película que permitieron ver sin necesidad de pagar, por los libros que nos dejaron en línea. La esperanza puede venir en forma de videollamada para ayudar a tu amigo que necesita distraerse un rato, puede presentarse en forma de recomendaciones musicales para pasar mejor el rato. Todos podemos ser héroes, todos podemos contribuir a que la esperanza regrese poco a poco al mundo, que los momentos donde nos inunde la incertidumbre de qué será lo que pasará, de cuándo terminará todo esto, puedan ser un poco más llevaderos.

La realidad es que ser parte de las buenas acciones es más fácil de lo que pensamos, no tenemos que hacernos virales ni salir en las noticias del mundo para que nuestros actos valgan la pena, basta con ayudar a los que están en nuestro entorno, en nuestra casa, en nuestra ciudad. Todos podemos ser héroes ayudando a quienes lo necesitan, evitando comprar víveres que no necesitamos, dejando los insumos médicos a los doctores, dejando de salir a la calle para evitar contagios, podemos ser héroes actuando con conciencia, y, de esta forma, podemos hacer que esto deje de acabar con vidas, podemos hacer que todo esto acabe más rápido, para así, de una vez por todas, poder empezar a recuperarnos.