Coronavirus 'infecta' la economía de los municipios de Yucatán

En el sur del Estado resienten las bajas compras de mayoristas provenientes de otros estados, lo que genera incertidumbre entre los comerciantes y restauranteros
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En Ticul, la poca actividad generada por la contingencia sanitaria, impactó a una de sus principales actividades económicas: la venta de zapatos. (José Acosta/Novedades Yucatán)
En Ticul, la poca actividad generada por la contingencia sanitaria, impactó a una de sus principales actividades económicas: la venta de zapatos. (José Acosta/Novedades Yucatán)

MÉRIDA, Yucatán.- Caídas de hasta 30 por ciento en las transacciones comerciales al sector productivo y una disminución del 60 por ciento en la asistencia de consumidores y turismo son parte del reporte preliminar de los municipios del sur del Estado, ante las medidas de prevención para evitar el contagio de Covid-19.

En Ticul, la principal actividad económica afectada es la comercialización de zapatos y la restaurantera. Ahí las fábricas y distribuidoras de calzado resintieron la caída de consumidores, sobre todo de compradores al mayoreo provenientes de Campeche y Tabasco, que cancelaron sus llegadas masivas a esa localidad.

Adriana Uc López, administradora de la cooperativa productora de zapatos Karina, comentó que desde el fin de semana pasado empezaron a cancelar los pedidos de zapatos que realizan compradores foráneos y que llegan en camiones desde diversos estados del sureste.

El gerente del restaurante El Mirador, Miguel González, apuntó que ante las restricciones sanitarias los turistas no están llegando al establecimiento, por lo que tuvo que ajustar el número de su personal.

Detalló que un día elevado de operaciones se trabaja con 14 personas, pero por la contingencia opera con siete; la intención es no cerrar y evitar que la economía de los empleados resulte afectada.

Dijo que seguirán operando y buscarán ofrecer comida a domicilio para ayudar a que las personas no salgan de sus viviendas.

En Muna se observó que la asistencia de personas a negocios, mercado y abarrotes en general disminuyó, según cifras de los comerciantes del primer cuadro de este municipio, fue de un 30 por ciento.

Ana María Vázquez, dirigente de locatarios, comentó que productos como gel antibacterial y cubrebocas se agotaron desde hace dos semanas, por lo que este fin de semana esperan un cargamento desde Mérida.

Declaró que desde el martes se percibió una caída considerable en el número de personas que acuden a la plaza principal de esa localidad a realizar compras o algún trámite.

Comentó que no cerrarán los comercios, por lo menos hasta que las autoridades no lo ordenen, y tratarán de seguir sus actividades de manera habitual.

En Umán, el centro, los restaurantes, comercios y negocios en general laboraron de manera normal.

Las unidades de servicios del programa médico 24/7 atendieron a personas que sintieron alguna molestia relacionadas a catarros.

Al interior del mercado la actividad se mantiene, los expendedores de carne de res, cerdo, pollo y pescado mantienen su stock y muy lejanas están las compras de pánico de la ciudad capital.

Joel Balam, uno de los líderes de los comerciantes organizados del primer cuadro de la ciudad, apuntó que se llevan a cabo todas las medidas sanitarias recomendadas por las autoridades de salud, por lo que los negocios de comida y pequeños restaurantes del centro desde temprana hora son sanitizados y ofrecen gel antibacterial a sus comensales.

Los expendedores de frutas de Oxkutzcab comentaron que desde ayer la caída de consumidores se empezó a notar, ante el exhorto de las autoridades a mantenerse en casa para evitar los contagios de Covid-19.

La expendedora de productos del mercado de Oxkutzcab, Heliodora Martínez Tun, detalló que el número de asistentes al centro registró un fuerte descenso, incluso los compradores mayoristas que llegan por frutas a ese municipio ya no lo hicieron en la misma cantidad que la semana pasada.

Por su parte, en Homún los cenotes y balnearios están cerrados, por lo que el impactó a la economía local es fuerte.

Los cenotes conocidos como Santa Bárbara cerró sus puertas, así como su restaurante con capacidad para 100 comensales. El cenote conocido como Santa Rosa también cerró sus puertas, por lo que la actividad comercial y turística está apagada.

Manuel Cab Vasconcelos, representante de la unión de mototaxis de Homún, platicó que con el cierre de los paradores turísticos la actividad descendió en más del 50 por ciento.