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Don Pedro Pan Chulin 

 Hace algunos años tuve la fortuna de conocer a don Pedro Pan Chulín, nativo del poblado de Santa Elena. Fue muy interesante cómo nos transmitió su larga experiencia relacionada con la producción de la miel de abeja melipona; con gran emoción y énfasis nos narraba los pormenores de ese interesante trabajo.  

Conocía perfectamente cada uno de los insectos que afectaban a las abejas, a partir de los incontables años de trabajo compartido con su padre, de quien heredó ese conocimiento, ya que aquél también se dedicaba a la meliponicultura tradicional (en jobones, como ya hemos dicho en anterior colaboración). 

Cuando se le pregunta qué insectos son los enemigos naturales de la abeja melipona, como todo un experto responde que el chachuayacab, que es un bichito de color rojo que vive en colonias muy numerosas y que se come el alimento y la miel de las abejas. Otro es el xulabque son hormigones de color negro que entran en el jobón para sacar a las abejas y se instalan en la colmena para comer la miel del panal. El nenen son unas moscas pequeñas que ovan en el panal y de los huevecillos brotan unos gusanos que se comen las larvas de las abejas y luego la miel.  

Otros animales que también son enemigos de la abeja melipona son el pizote y el tejón, que hábilmente tiran la caja o el jobón para comerse el panal. 

Nos comenta don Pedro que era su costumbre realizar la limpieza del jobón o la caja antes de la época de la floración para que, después de que brotaran las flores y las abejas tomaran el néctar, que es el alimento de esos insectos, se cosechara la miel.  

Le preguntamos cuál es la madera más adecuada para elaborar los jobones y con un dejo de tristeza regresa a su tradición y nos responde que antes sus abuelos usaban el árbol que producía la palma de huano, ya que por sus cualidades se podían usar por muchos años (hoy está casi extinta). También nos informa que del árbol del cedro se podían hacer los jobones y mediante un tratamiento con fuego se propiciaba una larga vida para el artefacto.  

La extracción de la miel se hacía con una cucharita obtenida de un bejuco con la que se pinchaban los paneles para hacer escurrir la miel y almacenarla en un recipiente. Don Pedro recomienda tener sensibilidad y solicitar siempre a los dioses del monte y a la naturaleza proporcionen una buena cosecha.  

Además del conocimiento que tiene sobre las abejas meliponas, conocía muy bien las fases de la luna y con base en esa ciencia recomienda plantar árboles u hortalizas según la época.