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El pasado miércoles 9 de septiembre, la influyente y poderosa CFTC (Commodity Futures Trading Commission) de los Estados Unidosdifundió un amplio y bien documentado reporte titulado: “Gestión del Riesgo Climático en el Sistema Financiero de los Estados Unidos”, cuya adopción fue aprobada con el voto unánime de los 34 miembros del Subcomité de Riesgos de Mercado Relacionados con el Cambio Climático.

Con este instrumento, se contará con una valiosa herramienta al alcance de legisladores, responsables de emitir criterios de política económica, reguladores y partes interesadas, para tomar decisiones sensatas encaminadas a construir un sistema financiero que sea resiliente ante los impactos del clima.

¿Qué importancia tiene para el mundo, y para México, esta noticia? A mí me parece de trascendental importancia llevar a cabo un análisis comparativo y extraer de esta iniciativa particular lecciones que podemos aplicar a cada región del planeta. Los eventos climáticos extremos no se están registrando de manera exclusiva en territorio estadounidense. Así como ellos se han visto arrasados por los severos incendios forestales en California, los huracanes en el Golfo de México y el devastador “derecho” que afectó Iowa y todo el medio oeste entre el 10 y 11 de agosto pasados, al otro lado del mundo, en Siberia,se están registrando temperaturas jamás antes vistas. En México, los campesinos del sur de Yucatán padecieron recientemente los efectos de la tormenta “Cristóbal”, y en Chihuahua se sufre la peor sequía de su historia, que ha derivado en los últimos días en una crisis política, de seguridad, y de gobernabilidad, que, si no es atendida con la seriedad e importancia que el caso amerita, podría alcanzar proporciones catastróficas.

Y todos estos impactos tienen altísimos costos de reposición de infraestructura, pérdida de cosechas, desempleo, migración, y es claro que imponen una amenaza considerable a la estabilidad de los sistemas financieros y económicos de todo el planeta, incluyendo sectores como el bancario y el asegurador, los mercados agrícola y energético, vulnerando su habilidad para mantenerse como pilares del desarrollo sostenible.

Por eso es vital la elaboración y adopción de instrumentos similares al que dio a conocer este miércoles la CFTC. Y se trata no solamente de escribir las intenciones en un documento, sino de tener la determinación de llevar a cabo las recomendaciones para que el objetivo se alcance. Esta misma semana, el Gobierno Federal presentó a la consideración de la Cámara de Diputados, para su análisis y aprobación, el Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación 2021, y si bien es cierto que los temas de cambio climático y medioambientales son mencionados en el documento, me preocupa que se asemejan mucho a los propósitos de fin de año, cuando muchas personas expresan su anhelo de bajar de peso, pero continúan comiendo alimentos de alto contenido calórico y se rehusan a realizar ejercicio físico; o se plantean la posibilidad de realizar un maravilloso viaje, pero no destinan una buena parte de sus ingresos al ahorro que les permitirá costearlo.