Calidad del agua en el Estado podría ser responsable de la litiasis urinaria en yucatecos

Las condiciones del agua de la Península son analizadas por especialistas para determinar sus efectos en la salud

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Se realizarán monitoreos de la calidad del agua con sensores en tiempo real en Mérida y en los cenotes del interior del Estado. (Novedades Yucatán)
Se realizarán monitoreos de la calidad del agua con sensores en tiempo real en Mérida y en los cenotes del interior del Estado. (Novedades Yucatán)

José Salazar/Mérida
La incidencia de la litiasis urinaria en Yucatán, enfermedad que puede derivar en insuficiencia renal, es de 5.8 casos por cada cien mil habitantes, superando a la media nacional, que es de 2.4.

Solo en el Hospital Regional de Alta Especialidad de la Península de Yucatán (Hraepy) se detectan más de 200 casos al mes. Además, de los pacientes que son atendidos e intervenidos quirúrgicamente, la mitad vuelve a presentar piedras, luego de 10 años.

Ante este panorama, en enero pasado inició, producto de un convenio de colaboración académica firmado en 2018, la “Iniciativa estatal para el estudio de la litiasis urinaria”, en la que participan el Hraepy, la Comisión Nacional del Agua (Conagua), el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y la Secretaría de Desarrollo Sustentable (SDS).

El proyecto, denominado “Tunich” (piedra en lengua maya), tiene como objetivo determinar si la presencia de la urolitiasis en la Península de Yucatán tiene relación con la calidad del agua y la composición genética de la población.

Juan Pablo Flores Tapia, director médico del Hraepy y responsable del proyecto de investigación, indicó que la litiasis urinaria es la presencia de cálculos o litos (piedras) en el tracto urinario (riñón, uréter o vejiga) y deriva de diversas alteraciones en la composición de la orina.

Investigadores del INAH, de las áreas de arqueología, etnohistoria y antropología física, médica y de nutrición se enfocan en conocer los antecedentes de litiasis urinaria en las civilizaciones precedentes a la actual, por medio de excavaciones in situ.

Se recabarán evidencias de litiasis en trabajos de campo para establecer un registro de morbilidad y mortalidad creando una estimación de la enfermedad comparándola con los procesos sociales anteriores y actuales.

La información se concentrará en una plataforma electrónica y además existe la posibilidad de hacer investigaciones en otros estados del país.

Por su parte, la Comisión Nacional del Agua (Conagua), por medio del Consejo de Cuenca para la Península de Yucatán, participa en el proyecto en estrecha colaboración con la Secretaría de Desarrollo Sustentable y el Comité Técnico de Aguas Subterráneas para la zona Geohidrológica Metropolitana de Yucatán (Cotasmey).

En el proyecto participan otras instituciones, como el Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (Cinvestav), con el análisis de los litos (piedras), lo que permitirá conocer su composición; la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), con el estudio del agua; además de la Universidad de Michigan y la investigadora Julia Pacheco Ávila.

Se realizarán monitoreos de la calidad del agua con sensores en tiempo real en Mérida y en los cenotes del interior del Estado, lo que permitirá conocer los aspectos sanitarios y agroquímicos, y la presencia de metales pesados.

También se trabajará en conocer la alimentación de la población yucateca contemplando la herbolaria maya, debido a que hay personas que tratan la litiasis con hierbas.

“Como parte de este proyecto se produjeron cápsulas en lengua maya con el apoyo de la Universidad Tecnológica Regional del Sur (UTR), las cuales difundiremos entre la población para informarles acerca de litiasis urinaria. Este proyecto es un ejemplo de cómo un problema regional de salud puede conjuntar voluntades para resolverlo”, indicó Flores Tapia.