Se cumplen 32 años de que "Gilberto", el huracán del siglo, golpeara la Península de Yucatán

A la fecha queda sólo como un recuerdo muy lejano de uno de los fenómenos meteorológicos que más daños han causado en la entidad

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Los fuertes vientos de “Gilberto” provocaron que el buque “Lady-C” encallara en las playas de Chelem. (Foto de archivo)
Los fuertes vientos de “Gilberto” provocaron que el buque “Lady-C” encallara en las playas de Chelem. (Foto de archivo)

MÉRIDA, Yucatán.- Hoy se cumplen 32 años desde que el huracán “Gilberto”, que fue llamado “el huracán del siglo”, azotó la Península de Yucatán como uno de los fenómenos meteorológicos que más daños han causado en la entidad, y que incluso dejó varias personas fallecidas y daños incuantificables.

A la fecha queda sólo como un recuerdo muy lejano, e incluso este desastre no es conocido por generaciones recientes que, si acaso, únicamente tienen nociones del huracán “Isidoro” que también en septiembre, pero de 2002, causó desgracias sobre la Península de Yucatán.

El huracán “Gilberto”, como todos los fenómenos de este tipo, se formó como depresión tropical el 8 de septiembre de 1988, un día después recibió su nombre al convertirse en tormenta tropical, y en un solo día más ya era huracán de categoría 3.

Su recorrido fue desde la parte norte de América del Sur hasta el Golfo de México, en donde se disipó el 19 de septiembre, pero afectó el mar Caribe, el Caribe Oriental, las islas en esta zona, y la Península yucateca, con un radio de acción que se volvió noticia a nivel mundial.

A nuestro territorio ingresó el 14 de septiembre por la mañana, en categoría 5, con rachas de viento de más de 300 kilómetros por hora, y horas más tarde se degradó a categoría 4, pero sus rachas más fuertes eran de hasta 220 kph, por lo que durante todo el tiempo que atravesó el estado fue un verdadero peligro y la gente tuvo que permanecer encerrada en sus hogares.

Imagen satelital del 14 de septiembre de 1988 de "Gilberto" al ingresar a la Península de Yucatán. (NOAA)

Previo a la entrada del meteoro, las autoridades tomaron las medidas necesarias y se procedió a evacuar diversas zonas del estado, por instrucciones del entonces gobernador Víctor Manzanilla Schaffer, aunque fue un hecho que algunas personas se negaron a abandonar sus hogares por miedo a que fueran saqueados, además de que se mencionaba constantemente que sólo la “colita” de “Gilberto” pasaría por la entidad, pero no fue así.

Unas cuantas horas bastaron para que este huracán devastara Yucatán. Al día siguiente, el 15 de septiembre de 1988, los periódicos locales daban cuenta de lo ocurrido en informes preliminares. Barcos hundidos, poblaciones enteras anegadas, personas fallecidas, árboles y espectaculares caídos, casas derribadas y pérdidas millonarias fue lo que dejó atrás este meteoro.

Algunas cifras indican que en total 6 personas fallecieron en Yucatán, la población más afectada fue la Colonia Yucatán en Tizimín, con pérdidas en el 90 por ciento de viviendas y construcciones en general. Más de mil 500 postes de la CFE fueron derribados, y al menos 10 mil líneas de electricidad sufrieron daños, por lo cual muchas partes del estado se quedaron sin luz.

Además, en Progreso se registraron 350 milímetros de precipitación pluvial, y como dato curioso, pero no por ello menos peligroso, del parque zoológico “La Reina” en Tizimín se escaparon varios monos e incluso un León.

A Yucatán le tomó un poco de tiempo recuperarse de las pérdidas que dejó “Gilberto” el 14 de septiembre de 1988, y no fue sino hasta el 22 de septiembre de 2002, 14 años después, que un nuevo fenómeno de grandes magnitudes azotó de nuevo la región, bajo el nombre de “Isidoro”.