Vendedores ambulantes buscan 'sobrevivir' a la pandemia y salen a trabajar

Debido a que carecen de ingresos fijos, muchos vendedores informales han decidido “tomar” los cruceros y tratar de sacar unos pesos; algunos ciudadanos también infringen la cuarentena.
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Miles de personas que no tienen un empleo fijo se ven en la necesidad de vender en las calles en esta contingencia su situación se ha agravado. (Novedades Yucatán)
Miles de personas que no tienen un empleo fijo se ven en la necesidad de vender en las calles en esta contingencia su situación se ha agravado. (Novedades Yucatán)

MÉRIDA, Yucatán.- Aun cuando miles de personas siguen al pie de la letra las indicaciones de las autoridades de quedarse en casa y no salir a menos de que sea necesario o urgente para evitar el contagio masivo del coronavirus, cada vez son más los vendedores que salen a las calles a ganarse unos pesos para sobrevivir a los días más críticos de la pandemia.

Desde vendedores de bolsas de palomitas, flores, dulces, limpiaparabrisas, “viene-viene”, jóvenes que hacen malabares hasta productores que pasan casa por casa vendiendo frutas y verduras, pueden verse en diversos puntos de la ciudad, sobre todo en los cruceros y en algunos supermercados.

La situación, comentan, es difícil y no tienen para comer, por eso salen de sus casas para ganarse unos cuantos pesos, pues no saben cuánto más durará la crisis y, si no hay trabajo, las cosas se complican para sus familias.

En un recorrido realizado por algunos cruceros y supermercados, pudo observarse que los ambulantes portan su cubrebocas y evitan el contacto cercano con la gente, aunque son pocos los que logran vender algo o reciben alguna propina, porque los clientes temen contagiarse del virus. También hay quienes que aprovechan las tardes para sacar a pasear a sus perros, salen a correr o hacer ejercicio en parejas y aunque portan su cubrebocas, no lo hacen de manera correcta pues lo llevan debajo de la barbilla o dejan al descubierto la nariz.

En los camiones y combis del transporte público se respeta la sana distancia y el número de pasajeros, aunque algunos automovilistas y motociclistas continúan viajando con dos o más personas, aunque no es la generalidad.

En plena fase 3 de la pandemia, la de mayor peligro de contagio, muchos los ciudadanos permanecen en casa, la movilidad se redujo y se reforzaron los operativos de seguridad y vigilancia por parte de las corporaciones policiacas.

En la víspera del Día de la Madre, uno de los festejos que más derrama económica genera para el comercio formal e informal, no habrá vendedores de flores, regalos o detalles por la ciudad, los comercios continuarán cerrados y, por mandato gubernamental, únicamente podrán vender con servicio a domicilio para evitar que la gente salga de sus casas a comprar o recoger sus pedidos.