Yucatán: la maravillosa historia de un niño que a sus 8 años fue adoptado

El pequeño pensaba que había nacido en la casa hogar del DIF Yucatán

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Ahora, el menor, junto a sus papás, tendrá el privilegio de descubrir cada día este amor incondicional e infinito que es la paternidad. (Novedades Yucatán)
Ahora, el menor, junto a sus papás, tendrá el privilegio de descubrir cada día este amor incondicional e infinito que es la paternidad. (Novedades Yucatán)

MÉRIDA, Yuc.- Este sábado informamos de dos niños que fueron adoptados en Yucatán, con lo cual las historias de ambos daban un nuevo giro al lado de las personas que, desde anteayer, se convirtieron en sus progenitores para guiarlos en la vida y ofrecerles lo mejor de sí.

Sobre estos casos, la procuradora a de la Defensa del Menor y la Familia del DIF Yucatán, Teresita Anguas Zapata, a través de sus redes sociales amplió un poco más sobre el caso de uno de estos pequeños, de 8 años de edad, que prácticamente dio un vuelco de 180 grados para iniciar en verdad una nueva vida.

La funcionaria explicó que este menor, desde que era bebé fue rescatado y llevado a un albergue, donde “creció con el cariño de todas las personas que amorosamente lo cuidaron a lo largo de estos años y forjaron su personalidad alegre, ocurrente y traviesa”.

Sin embargo, había cierta confusión en el niño porque él pensaba que había nacido en la casa hogar, que era diferente a todos los demás que hablaban de sus papás, y hubo que platicar mucho con él para que comprendiera que él era igual a todos los demás pequeños.

Ya con 8 años de edad, conoció por primera vez a los que se convertirían en sus padres, quienes se identificaron de inmediato con el chiquillo, al notar que era feliz, que irradiaba felicidad, y su futura mamá fue quien lo describió de esa forma.

Tras completarse los trámites de rigor, este menor de 8 años partió a su nueva vida al lado de papá y mamá, pero antes de ello acudió de nuevo al albergue para despedirse de todos y presumir con orgullo a su nueva familia, “y entonces dijo adiós con su gran sonrisa y con ello nos enseñó cómo se cierran los ciclos de vida para dar inicio a uno nuevo”, comentó Anguas Zapata en su publicación.

“Ahora experimentará por primera vez lo que significa tener papá y mamá, y junto a sus papás tendrá el privilegio de descubrir cada día este amor incondicional e infinito que es la paternidad. Los tres son primerizos”.

“Gracias a sus papás y a todos los que valientemente deciden ser papás de corazón al darle una oportunidad de vida y amor a un niño, gracias por no desistir, por soñarlos y recibirlos con tanto amor”, concluye la publicación.