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Dos grandes tiendas de electrodomésticos trabajaban de manera normal, hasta que agentes llegaron a exhortarlos a cerrar. (Foto: Victoria González Chablé)
Dos grandes tiendas de electrodomésticos trabajaban de manera normal, hasta que agentes llegaron a exhortarlos a cerrar. (Foto: Victoria González Chablé)

MÉRIDA, Yuc.- Debido a que hay establecimientos que se rehúsan a dejar de operar, en el operativo que se llevó a cabo en las calles del Centro de Mérida, elementos policiacos y militares invitaron a los propietarios a bajar sus cortinas, y a varios no les quedó más remedio que cerrar puertas.

Desde temprano, agentes de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP), de la Policía Municipal de Mérida, militares y personal de la Guardia Nacional recorrieron el primer cuadro de la ciudad para invitar a los establecimientos y ciudadanos a acatar las medidas sanitarias.

Dos grandes tiendas de electrodomésticos, Elektra y Coppel, trabajaban de manera normal, hasta que los agentes que llegaron a las puertas y los exhortaron a cerrar y aunque en un principio estuvieron renuentes porque no estaban de acuerdo, finalmente obedecieron.

Personal de Elektra, tras el exhorto de los mandos policiacos, tuvo que colocar un cinta amarilla y prohibir el paso a las personas; algunos clientes se extrañaron porque momentos antes pudieron ingresar a realizar unos trámites, pero no pudieron concluirlos. 

Susto

Varios transeúntes se asustaron al ver que policías  y los militares se estacionaron a las afueras de esa tienda y murmuraban que algo grave había sucedido en la zona. 

 

El convoy de patrullas, antimotines y camionetas de soldados “asustó” a las pocas personas que estaban en el Centro. (Foto: Victoria González)

 

Una persona quiso ingresar a Coppel de la 58 pero un militar le informó que estaba cerrado, pero no se conformó y se acercó a la puerta del establecimiento pero no lo dejaron entrar a la tienda.

El convoy (patrullas, antimotines, camionetas de soldados) “asustó” a las pocas personas que transitaban por el Centro y por altavoz se invitaba a los transeúntes a retirarse a sus casas si ya no tenían nada más qué hacer en el Centro. 

En los cruceros se podía observar elementos de la Policía Municipal que dirigían el tránsito e invitaban a las personas a irse a sus domicilios y en el mercado, sólo en la zona de los pescados, un puesto estuvo laborando y atendiendo a las personas que llegaron a hacer compras de mariscos.