Este domingo pondrán en marcha obras del Tren Maya

Especialistas advierten de posibles daños a acuíferos y al hábitat de jaguares por el paso del ferrocarril

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(Imagen ilustrativa tomada de internet)
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Novedades Yucatán/MÉRIDA
El empresario José María Riobóo reveló este lunes que asesora al presidente Andrés Manuel López Obrador en el Tren Maya, cuyo arranque de obras será este domingo 16 en Chiapas.

El mandatario federal se reunió ayer con los miembros de su gabinete para revisar el lanzamiento del proyecto.

Rioboó descartó que el encuentro haya sido por el nuevo aeropuerto de la Ciudad de México, sino para dialogar sobre el Tren Maya.

Por su parte, el secretario de Comunicaciones y Transportes, Javier Jiménez Espriú, dijo que el domingo en Palenque se darán a conocer todos los datos precisos, ya que el evento lo está organizando el Fondo Nacional de Fomento al Turismo.

Además, este lunes en un reportaje de El Universal, especialistas advirtieron de posibles daños a acuíferos y al hábitat de jaguares por las obras del ferrocarril.

Señalaron la necesidad de estudios para medir el impacto de vibración que ocasionará paso del convoy y alertaron sobre el "muro" que impondrán a especies protegidas como jaguares, así como posibles daños por aguas residuales.

En las entrañas de Tulum se encuentra el sistema de cuevas más grande del planeta, Sac Actún, donde  desde hace tres décadas, especialistas se han dado a la tarea de documentar los múltiples sistemas que existen. A la fecha se han registrado 358, lo que representan cerca de mil 400 kilómetros de laberintos acuáticos y conforman la mayor reserva de agua dulce en México.

En esta misma región, pero a nivel de suelo, el presidente Andrés Manuel López Obrador planea construir la vía del Tren Maya y una de sus estaciones, lo que representaría un riesgo para estos sitios de alto valor biológico y patrimonio cultural.

Para la construcción del Tren Maya será esencial conocer la ubicación exacta de estos cuerpos para evitar daños o provocar colapsos.

“Estos acuíferos conforman uno de los almacenes de agua dulce más grandes del planeta, son de gran importancia para el ecosistema porque muchas de las raíces de los árboles se alimentan de esta agua”, comenta Francisco Remolina, ex director del Área de Protección de Flora y Fauna Yum Balam y miembro actual del Grupo de Expertos para la Conservación de los Felinos Silvestres de México.

Por su parte, Arturo Bayona, responsable de estudios ambientales del Proyecto Gran Acuífero Maya, dice que si la vía se coloca en lugares donde la capa cárstica es delgada podría haber resquebrajamiento.

“Los estudios de suelo son fundamentales porque se debe garantizar que la costra de roca sea lo suficientemente fuerte para, primero, aguantar el peso del tren y, luego, la vibración que provoque al pasar”.

La vibración del tren es uno de los factores que más preocupa a los expertos. “Algunos sistemas de cuevas son muy inestables. Hay que considerar que se generará vibración durante años y que podría acelerar el proceso natural de colapsos”, afirma Emiliano Monroy Ríos, hidrogeólogo de la Northwestern University Technological Institute.

 

En las entrañas de Tulum se encuentra el sistema de cuevas más grande del planeta, Sac Actún, donde podría pasar el Tren Maya.

El jaguar

En cuanto a la irrupción en la casa del jaguar, Remolina, miembro del Grupo de Expertos para la Conservación de los Felinos Silvestres, señala que después del Amazonas, la población de jaguar más importante del planeta vive en la península de Yucatán y el trazo de la vía pasaría por regiones donde habita una considerable población de este felino en peligro de extinción.

Construir el tren, comenta, sería edificar una barrera física dentro de la casa del jaguar. Los animales necesitan de un rango hogareño, un área para sus actividades de caza, reproducción y cuidar de sus crías, que en el caso del jaguar “es muy amplio, se estima entre 30 y 50 kilómetros”, agrega.

“Si levantamos un ‘muro’ que restrinja al jaguar pasar de un lado hacia el otro, vamos a provocar que este animal no pueda encontrarse y reproducirse con individuos que genéticamente son un poco más alejados a ellos, les negaremos la posibilidad de tener mayor variabilidad genética de la cual ‘nutrirse'”, puntualiza.

Relata que el jaguar es un habitante que ha tenido muchos procesos de adaptación, sin embargo el tren podría colocarlo en una situación de riesgo.

 

 

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