Adiós, a la comida chatarra en escuelas de Yucatán
Desde este lunes queda prohibida la venta y consumo dentro de planteles, lo que expertos señalan como primer paso.
A partir de este lunes 31 de marzo, las escuelas del país deberán acatar las nuevas normas de alimentación que prohíben la venta y el consumo de comida chatarra dentro de sus instalaciones y esta medida lo que busca es combatir el sobrepeso y la obesidad infantil, a través de un cambio en la alimentación escolar.
Aunque esta medida es buena, Rossana Cuevas Ferrera, presidenta de Cambio y Comportamiento de la Mesa de Consejo Estatal de Nutrición y Combate a la Obesidad, señaló que las políticas públicas suelen centrarse en la parte nutricional, dejando de lado factores psicológicos y emocionales que a la larga determinan el éxito o fracaso de estas iniciativas.
"La clave de esto debe ser obviamente mucha información, mucha capacitación y sobre todo, vencer un poco esa resistencia a tener una disposición para enfrentarse a un mundo nuevo, pero más saludable para todos”, indicó. Por otro lado, mencionó que la modificación de hábitos en adultos representa un desafío considerable y cuando se trata de niños, la dificultad se duplica debido a la influencia de su entorno y la resistencia al cambio.
Cuevas Ferrera mencionó que el problema del sobrepeso infantil no solo está ligado a lo que se consume, sino a las creencias y costumbres transmitidas de generación en generación, pues según estudios sobre educación alimentaria, las creencias culturales de padres y abuelos tienen un impacto significativo en la dieta de los menores.
“Las escuelas deben trabajar en colaboración con los especialistas porque nosotros llevamos muchos años trabajando y encontrando cosas que tienen que ver con las creencias. En el 2012 empezamos atrabajar sobre esto y nos dimos cuenta que existe un hábito muy arraigado en cuanto a la comida cuando se trata de los papás o abuelos”, comentó.
Del mismo modo, reconoció que de todo el país, solo Yucatán ha hecho cosas significativas en cuanto a este tema, en donde el Consejo Estatal de Nutrición creó la comisión Cambio del Comportamiento para la Salud, el cual está conformado por psicólogos que inciden en las estrategias que tienen que ver con la nutrición. Además, señaló que en los últimos años se han implementado comisiones interdisciplinarias en las que nutriólogos, psicólogos y médicos colaboran para abordar la alimentación desde un enfoque integral, asegurando que las nuevas generaciones adopten hábitos más sanos sin verlos como una imposición.
Finalmente, aseguró que la eliminación de la comida chatarra en los planteles es solo el primer paso en la lucha contra la obesidad infantil y para que estas medidas sean efectivas a largo plazo, es necesario considerar el componente psicológico y la resistencia al cambio, en la que se fomente una cultura alimentaria basada en la educación, la flexibilidad y el acompañamiento profesional.
Con información de Fernando Hoil.