14 de Diciembre de 2017

Cancún

La vida le resultó mejor de lo que esperaba como papá

Él viene de una familia en la que las mujeres han salido adelante solas, desde su abuela hasta su madre.

“Si Max se hubiera ido con su mamá no se que sería de mi vida; hoy soy mejor que antes y quiero seguir siéndolo para él”.  (Foto: Cortesía)
“Si Max se hubiera ido con su mamá no se que sería de mi vida; hoy soy mejor que antes y quiero seguir siéndolo para él”. (Foto: Cortesía)
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Eva Murillo/SIPSE
CANCÚN, Q. Roo.- La vida de José León no es como se la imaginaba, es mejor. Hace seis años Maximiliano llegó a su vida y desde hace dos se volvió el centro de su atención, al quedarse a cargo del pequeño tras el fracaso matrimonial con la mamá del menor.

“¿Cuál es el mejor momento que he tenido con mi hijo?... lo tengo todos los días, sobre todo cuando llegó de trabajar y al abrir la puerta él me recibe con una sonrisa y sus bracitos abiertos, listos para darme un abrazo… ese es el mejor momento del día, luego de manejar 130 kilómetros de ida a mi trabajo y otros 130 de vuelta a mi casa”.

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(Foto: Cortesía)

José reconoció que el vínculo de una madre con su hijo inicia mucho antes de que el padre logre tener esa conexión inexplicable que los hace inseparables.

“Siento que la convivencia es lo que hace que un papá y su hijo se relacionen y se entiendan y cuando eso ocurre es irrompible; no me explico como es que un padre puede abandonarlos, como pueden desobligarse de ellos”.

Él viene de una familia en la que las mujeres han salido adelante solas, desde su abuela hasta su madre, donde no hubo una figura paterna presente, por eso sabe las consecuencias que conlleva.

“Mi vida había sido de excesos, viví de todo, pero cuando me hice cargo de Max las cosas cambiaron, solo pienso en ser un buen ejemplo para él”.

Desde bebé,  Max acostumbró a enredar sus pequeños dedos entre la cabellera de su mamá para poder dormir, por eso cuando ella ya no estuvo presente, José decidió dejarse crecer el pelo para que su hijo no extrañara la tranquilidad que le da hacerlo.

“Ya casi no lo hace, pero mientras siga necesitándolo mantendré el cabello largo, no me gusta mucho pero por él lo haré hasta que sea necesario”.

(Foto: Cortesía)

Los papás de Max se separaron hace dos años, José aun siente dolor por la separación; desde que iniciaron los desencuentros matrimoniales, José sabía que no iba a poder alejarse de su hijo y sin la intención de presionar a su entonces pareja, le advertía que el niño se quedaría con él. Así fue y sin la oposición de ella.

Max aseguró que es feliz, reconoció a su papá como la persona que lo ama y que lo corrige, pero que también es su amigo al que le gusta mucho la música y que lo peina cuando salen de paseo.

Los amigos de José lo admiran y entienden cuando se niega a participar con ellos en reuniones y ahora él entiende a esos hombres que alguna vez no podían irse de fiesta por tener bajo su responsabilidad a una pequeña vida. 

“Si Max se hubiera ido con su mamá no se que sería de mi vida; hoy soy mejor que antes y quiero seguir siéndolo para él”.    

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