21 de Mayo de 2018

Chetumal

Violencia en pareja, mal invisible

En Q. Roo la violencia psicológica hacia la mujer es la más recurrente.

En el Instituto de la Mujer atienden a las víctimas. (Harold Alcocer/SIPSE)
En el Instituto de la Mujer atienden a las víctimas. (Harold Alcocer/SIPSE)
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Claudia  Martín/SIPSE
CHETUMAL, Q. Roo.- Los hechos violentos que se dan entre las parejas difícilmente se denuncian ante las autoridades, por ser considerados como un problema que sólo atañe a quienes lo viven.

 “Me casé muy joven. Iba a cumplir 17 años apenas, a los pocos meses me embaracé. Nos fuimos a vivir a casa de mi suegra en Santa Elena (Subteniente López). Él hizo una casa donde vivimos muchos años, en realidad era una palapa nada más, sin piso”.

La violencia

En Quintana Roo, el tipo de violencia más recurrente es la psicológica, seguida de la violencia física, aunque una mujer puede sufrir de varios tipos en su hogar  y no percatarse de ello.

María, es una mujer que durante muchos años padeció casi todos los tipos de violencia y jamás se percató de ellos, mucho menos denunció.

Víctima de maltrato

Está consciente que desde siempre fue víctima de violencia, pero se acostumbró a vivir bajo gritos, humillaciones, e incluso, violaciones sexuales.  

“Al principio se trataba de juegos, bromas que solo eran en la casa y con que me levantara e hiciera lo que pidiera, se calmaba. Después, esas bromas pasaron a ser insultos y las empezó hacer delante de sus hermanos, de su mamá. Solo se comportaba cuando mi familia iba a visitarme. Con el paso de los años ya eran gritos, insultos, golpes cada fin de semana, cuando se reunía con amigos o su familia para tomar. Nos empezó a faltar dinero para pañales, leche, incluso uno de mis hijos varones tuvo muchos problemas para poder hablar, caminar, coordinar movimiento en su primera etapa de vida porque mi esposo tomaba mucho y me llegó a golpear en varias ocasiones cuando estaba embazada”, lamentó.“Al principio se trataba de juegos, bromas que solo eran en la casa y con que me levantara e hiciera lo que pidiera, se calmaba. Después, esas bromas pasaron a ser insultos y las empezó hacer delante de sus hermanos, de su mamá. Solo se comportaba cuando mi familia iba a visitarme. Con el paso de los años ya eran gritos, insultos, golpes cada fin de semana, cuando se reunía con amigos o su familia para tomar. Nos empezó a faltar dinero para pañales, leche, incluso uno de mis hijos varones tuvo muchos problemas para poder hablar, caminar, coordinar movimiento en su primera etapa de vida porque mi esposo tomaba mucho y me llegó a golpear en varias ocasiones cuando estaba embazada”, lamentó

Mujeres reciben ayuda

De acuerdo con la directora del Instituto Quintanarroense de la Mujer, Blanca Pérez Alonso, todas las mujeres que por alguna situación acuden al Instituto son escuchadas por un Trabajador Social, quien posteriormente es canalizada al área psicológica o jurídica, según el caso.

Pérez Alonso, precisó que las organizaciones civiles, los ayuntamientos y las dependencias estatales, así como federales mantiene una estrecha relación para poder mejorar la atención a las víctimas de violencia

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