Costos de insumos desploman producción comercial del campo en Q. Roo

De acuerdo con datos oficiales, la producción de autoconsumo también sufrió una baja.

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Costos de insumos desploman producción comercial del campo en Q. Roo. (Daniel Tejada/SIPSE)
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Los costos de los insumos para cultivar el campo en Quintana Roo se han disparado en un 36 por ciento en los últimos años, desplomando la producción de maíz con fines comerciales, que pasó de 13 mil hectáreas a apenas 3 mil hectáreas. La producción de autoconsumo también sufrió una baja, revelan datos oficiales.

De acuerdo al Sistema de Costos Agrícolas de los Fideicomisos Instituidos en Relación con la Agricultura (FIRA), en 2017, por ejemplo, para cultivar una hectárea de maíz en la entidad se necesitaban unos 12 mil 976 pesos, de los cuales, una cuarta parte, tres mil 310 pesos eran para el control de plagas, malezas y enfermedades.

Sin embargo, en 2023 esta cifra subió a 17 mil 683 pesos. A diferencia de hace unos años, los costos que más aumentaron tienen que ver con la fertilización, que en 2023 representó casi una tercera parte del dinero que se necesitaba para una hectárea.

Álvaro Ramírez Mendoza, gerente de Proveedores de Granos Básicos A. C., que opera en los municipios de Othón P. Blanco y Bacalar, reconoció que el sector atraviesa por un duro panorama. Recordó que en cada temporada de primavera-verano se cultivaban hasta 13 mil hectáreas solo de maíz, pero actualmente se han dejado de sembrar unas 10 mil hectáreas.

“Sin duda alguna son los insumos, como la semilla de maíz, que de valer mil 600 pesos el bulto, hoy en día está en 3 mil 100 pesos. El diesel que también tiene tiempo que no baja, los herbicidas y plaguicidas que han subido un 100% de su costo, el mantenimiento y refacciones de la maquinaria y por último la mano de obra que no hay, todo eso ha venido a complicar todos los esquemas de producción”, señala.

Señaló la urgencia de priorizar la tecnificación del campo, ya que actualmente no hay una política pública de desarrollo para este sector.

“Sea el gobierno y el partido que sea, basta ver cuál es el presupuesto para este año que trae el campo en su conjunto y el presupuesto que traen otros sectores, ahí se ve cuáles son las prioridades”, menciona.

Para este año, las zonas de producción comercial se encuentran en Bacalar, donde está Salamanca y El Bajío, con casi mil hectáreas cada zona, además de Blanca Flor con unas 200 hectáreas.

En cuanto a otros lugares del municipio de Othón P. Blanco y José María Morelos, que se dedican a los fines comerciales, dijo que no han sembrado.

Por el exceso de humedad ya no se sembrará hasta otoño-invierno, que se sembrará de sorgo”, dijo.

En total, el cultivo de maíz, uno de los granos más demandados y consumidos en México, alcanzó en 2023 una superficie sembrada de 55 mil 997 hectáreas en todos los ciclos y modalidades, mientras que en 2018, por ejemplo, alcanzó las 63 mil 838 hectáreas sembradas.

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