'En lugar de juguete, sólo conoce machete y hacha'

Los padres de familia carecen de recursos para darles regalos a sus hijos.

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Javier Ortiz/SIPSE
BACALAR, Q. Roo.- El Día del Niño transcurrirá como uno más para los pequeños que habitan en las comunidades del interior del municipio de Bacalar.

Lo anterior debido a la difícil situación económica que viven las familias del área rural, lo que no les permitirá a los padres obsequiarles un regalo, en tan significativo día dedicado a los pequeños del hogar.

Un día como cualquier otro

Ernestina, de la comunidad de Reforma, dijo que tendrá que sacrificar una gallina que alimentó por más de cinco meses, para prepararles un caldo a sus pequeños hijos Ramiro, de cuatro años; Josefa de seis; y Jaciel, de 10 años de edad. “No están acostumbrados a recibir regalos, por lo que será un día como cualquier otro”, indicó la madre de familia.

Otros pequeños, que ya pueden pedalear una bicicleta o empujar un triciclo, correrán con peor suerte, pues tendrán que acompañar al padre a la milpa, después de clases, como el caso de Jaime N. de ocho años de edad, de la comunidad de Blanca Flor, quien sólo puede aspirar a un juguete de madera que su mismo padre le fabrica, “aunque no sea Día del Niño”, dijo.

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Por las tardes, Jaime juega con rines o llantas de bicicleta, las cuales empuja con una pequeña vara de madera, y así recorre todo el pueblo sin ninguna preocupación. No necesita más, por lo que la celebración del 30 de abril será suficiente con las actividades que se llevarán a cabo en la escuela, donde compartirá dulces y juegos con sus compañeros de la primaria.

Apenas tienen para comer

Los pequeños que viven en las comunidades rurales no se ilusionan con juguetes, pues muchos de ellos ya tienen responsabilidades, casi como las de un adulto: criar los cerdos, las gallinas, traer leña del monte para el fogón, y en temporada de siembra y cosecha, ayudar al padre en las labores del campo, dejando a un lado la ilusión de tener algún tipo de juguete.

Paulino dijo que nunca ha tenido la oportunidad de obsequiarle un regalo a su pequeño hijo, pues lo que consigue, con la venta de parte de su producto o de trabajos en ranchos cercanos, apenas alcanza para comer al día.

En lugar de juguete, sólo conoce machete y hacha, que son herramientas de trabajo que utilizamos en el campo”, señaló.

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