Joven emprendedora fabrica libretas con sargazo y colillas

Recolecta cerca de 80 kilos de alga para procesarla y crear el producto.
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Victoria explicó que la idea surgió, luego de ver que muchas libretas que fueron usadas por estudiantes, son ti- radas a la basura. (Foto: Gustavo VIllegas)
Victoria explicó que la idea surgió, luego de ver que muchas libretas que fueron usadas por estudiantes, son ti- radas a la basura. (Foto: Gustavo VIllegas)

Gustavo Villegas / SIPSE
Cozumel, Quintana Roo.- Con sargazo, colillas de cigarros, papel y cartón reciclado, Victoria Curiel fabrica libretas a mano con un proceso que ya está patentando para poder comercializarlas y crear una empresa que además de reciclar, genere empleos. 

Semanalmente recolecta unos 80 kilos de algas marinas entre las que halla las colillas para someterlas a un proceso de sanitizacion para la fabricación de cuadernos que dura dos meses. 

Por este proyecto la joven de apenas 17 años de edad fue invitada a participar en el Tercer Congreso Nacional de Competitividad y Turismo en noviembre pasado como "Joven emprendedora". "Todos somos responsable del planeta y debemos, estamos obligados a cuidar el medio ambiente", enfatizó. 

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Victoria Abril Curiel Morfín es originaria de la Ciudad de México y a los dos años de edad llegó a la isla junto con su familia. Ella ve al sargazo no como una plaga sino como la oportunidad de mostrarle a la gente que es posible aprovecharlo. 

Con lo que gana con la venta de estas libretas, contribuye a los ingresos familiares y paga los gastos de la patente del proceso que permite que el sargazo y las colillas de cigarros sirvan para las cubiertas de sus libretas que manufactura en diferentes tamaños. 

La idea surgió a mediados de este año cuando se percató que muchas de las libretas y cuadernos que usan los estudiantes terminan en la basura por lo que buscó la manera de rescatar esto accesorios escolares. 

Sin embargo en el proceso se percató de que era necesario incluir la celulosa. Un día mientras caminaba por la playa junto a Adriana Curiel, su madre, ambas se notaron que el sargazo podía ser una opción. Tras varios intentos lograron finalmente afinar el proceso. 

Los filtros de los cigarrillo fueron un agregado, ya que al recolectar el sargazo se percataron de que estos residuos venían dentro. "Todo esto vienen del mar… lo encontramos dentro del sargazo, reveló. 

Esto la llevó a investigar como podía utilizarlo y finalmente logró hacerlo mediante un proceso con hongos que las degrada aunado a un proceso de limpieza que permita su uso sin riesgo. 

El sargazo cuando no está deshidratado es sometido a este proceso junto con una limpieza de organismos y otros residuos. Es ahí donde entra una parte del proceso cuya patente afirma que está en trámite. 

Las colillas y el sargazo terminan finalmente convertidas en las cubiertas de las libretas mientras que el papel que se utiliza es completamente de reúso. 

Su idea no ha pasado desapercibida y por lo menos un par de empresarios la han contactado buscando adquirir los derechos su marca, Chibi Book, cuyo lema es "Reciclar, Crear y Amar". 

Sin embargo ha rechazado estas ofertas pues su proyecto es contar con una empresa que llegado el momento, se extienda en todo el mundo. "Mi madre y mi abuela me inculcaron el sentimiento de responsabilidad por el medio ambiente. Nosotros como humanos somos responsables de cuidar del mundo", expresa. 

En cuanto a la aceptación de sus productos, dijo que de entrada algunas de sus clientes lo consideraron costosos. Sin embargo, una vez que se les explica los materiales y el proceso con el que se fabrica, termina por comprarlas. Su costo va desde los 10 hasta 300 pesos.