Vacíos: ocupación en hoteles del sur de Quintana Roo cae a un mínimo histórico

De los 2 mil 800 cuartos en la zona sur de estado, sólo 260 están ocupados.
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(Redacción/SIPSE)
(Redacción/SIPSE)

La ocupación hotelera en el sur de Quintana Roo llegó al mínimo histórico de 8%, luego de que el 92% de los viajes y paquetes a Chetumal, Bacalar y Mahahual fueron cancelados ante la contingencia por el Covid-19.

Al día de ayer, menos de 260 cuartos de los aproximadamente 2 mil 800 que existen en el centro y sur de la entidad están ocupados, lo que pone en jaque al industria hotelera de la región, que a decir de su presidenta Déborah Angulo Villanueva, ya enfrentaba número rojos desde cuatro meses antes de darse a conocer la pandemia.

Respecto a las pérdidas, se estima que solamente Chetumal deje de percibir alrededor de 10.2 millones de pesos, que fue la derrama económica que obtuvo el sector hotelero durante los meses de marzo y abril de 2019, con una ocupación de 80%.

En tanto que para el caso de Bacalar, las pérdidas se estiman en 18.3 millones de pesos, mientras que para Mahahual ascienden a los 15.8 millones, también basándose en las cifras otorgadas por la Secretaría de Turismo el año pasado.

Dicha situación provocó que cinco hoteles de Chetumal, Bacalar y Mahahual cerraran sus puertas y se espera que en los siguientes días cierren diez más. Sin embargo, puntualizó que están tomando medidas para que ninguno de sus casi 400 trabajadores se quede sin su ingreso mensual.

“Los integrantes de la Asociación de Hoteles del sur llegamos a un acuerdo para no despedir a ninguno de nuestros empleados, pues no sería humano dejarlos a su suerte en estos momentos, cuando más necesitan nuestro apoyo”, puntualizó la dirigente local de los hoteleros.

Respecto a la posibilidad de reabrir puertas durante Semana Santa, tal como proponen los hoteleros del norte de la entidad, Déborah Angulo puntualizó que por el momento han descartado esa opción, por el riesgo que eso conlleva.

“La mayoría de nuestros turistas son nacionales que provienen del centro del país, precisamente donde está el mayor brote del Covid-19. Abrir nuestras puertas en esos días significa exponer a nuestros empleados a la enfermedad y a la población local; por lo que preferimos esperar a que se supere esta contingencia”, puntualizó.