Adiós cocoteros; inicia rescate de dunas en playas de Puerto Morelos

Las palmas de coco, aunque embellecen las playas del Caribe Mexicano, son especies exóticas que restan espacio a plantas nativas.

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Foto: Paola Chiomante
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Aunque las palmas de coco se han vuelto parte de las postales en las playas del Caribe Mexicano, se trata de vegetación exótica que quita espacio a las especies nativas, como la palma Chit, por lo que algunas serán removidas de las dunas de Puerto Morelos junto con otras especies invasoras.

María del Carmen García Rivas, directora del Parque Nacional Arrecifes de Puerto Morelos, indicó que luego de tres años de estudios este lunes arrancó el programa de restauración de dunas, con la remoción de la vegetación que no es propia del ambiente y no cumple con las funciones ambientales de las especies nativas.

Se trata de un proyecto conjunto entre la iniciativa Resiliencia, la organización The Natural Conservancy, la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas, a través de la dirección del Parque Nacional, a la que se sumó también el Jardín Botánico Alfredo Barrera, del Ecosur.

“Se hizo un diagnóstico de la vegetación de duna y su condición y se identificaron algunos sitios que todavía tenemos en buen estado de conservación, pero que requieren algún tipo de manejo para evitar que se impacte más”, indicó.

Para realizar la restauración de dunas se implementó un vivero de plantas endémicas desde hace cuatro meses, con el apoyo del Jardín Botánico y alumnos de la Secundaria Técnica Pesquera 7, donde se tiene una producción cercana a las mil plantas.

La especialista enfatizó que se trata de soluciones naturales y de bajo costo, como medidas de adaptación al cambio climático.

De acuerdo con Gabriela Mendoza-González, de la Facultad de Ciencias de la UNAM en Sisal, los ecosistemas de dunas costeras reducen el riesgo de catástrofes derivadas de las inclemencias oceánicas, pues sirven de obstáculo y disminuyen la velocidad del viento; además, contribuyen a prevenir la erosión por tormentas y huracanes.

Entre las especies a remover se encuentra la palma cocotera, que si bien en alguna época fue abundante por su comercialización, son ejemplares que originalmente fueron traídos del Indo Pacífico.

García Rivas subrayó que se ha mantenido desde mucho tiempo atrás que las palmas son parte del entorno natural de toda zona de playa, pero en realidad tienen impactos negativos en varios aspectos. Por ejemplo, en ocasiones pueden impactar las anidaciones de tortugas.

“Es importante que la gente sepa que se van a estar removiendo, pero se van a estar removiendo con razón, es como el pez león, nadie quiere matar al pez león, pero se come especies que son fundamentales para el arrecife”, explicó.

Otras especies de vegetación continua a la costa que serán retiradas son la Casuarina, y la Lechuga de Playa, al ser tipos de vegetación que crecen muy rápido pero no son funcional para retener la arena como las especies nativas, además de que quitan espacio a otras importantes como el lirio de mar.

“Estamos muy emocionados por este proyecto, porque además de la rehabilitación de la duna costera es un proyecto que involucra a la comunidad, a los jóvenes”, concluyó.

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