Recale de sargazo “impulsa” efectos del cambio climático

Expertos advierten que la descomposición del alga provoca efecto invernadero.

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El sargazo en las playas tiene un impacto ambiental y económico, pues ahuyenta el turismo. (Redacción/SIPSE)
El sargazo en las playas tiene un impacto ambiental y económico, pues ahuyenta el turismo. (Redacción/SIPSE)

Alejandro Castro/SIPSE
CANCÚN, Q. Roo.- La emisión de contaminantes a la atmósfera es un problema más que trae consigo el arribo masivo de sargazo a las costas del Caribe mexicano, además de los ya conocidos impactos económicos y ambientales.

La llegada de sargazo implica dos problemas para la calidad del aire, advierte Brigitta I. van Tussenbroek, investigadora del Instituto de Ciencias del Mar y Limnología de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Por una parte, explica, las praderas de pastos marinos son ecosistemas captadores de carbono azul, y las que se sitúan en la parte costera están muriendo por el arribo de sargazo, debido a que éste último los deja sin oxígeno y luz solar.

El carbono azul es el dióxido de carbono (CO2) que estos ecosistemas capturan de la atmósfera para realizar su proceso de fotosíntesis, lo resguardan en sus raíces y sedimento, y expulsan dioxígeno (O2). El C02 es un gas de efecto invernadero, de modo que con su captura los pastos marinos evitan que éste se quede en la atmósfera, ayudando a reducir el calentamiento global.

No obstante, cuando estos ecosistemas mueren, derivado de la presencia de sargazo, el carbono almacenado durante cientos de años se libera nuevamente a la atmósfera, lo que contribuye a agudizar la contaminación atmosférica.

La cantidad de C02 que pueden almacenar los pastos marinos es de tres a cinco veces mayor que la de los bosques tropicales maduros. Se estima que los ecosistemas de pastos marinos, manglares y marismas secuestran una cantidad de carbono equivalente a casi la mitad de las emisiones generadas por el transporte a escala mundial, de ahí la gravedad de su pérdida.

Detalló que el sargazo en sí mismo representa un problema, pues en su proceso de descomposición se produce carbono orgánico y libera gas metano.

La especialista apuntó que en los análisis realizados en las praderas de pastos marinos sanos se encontró que actualmente almacenan mayor cantidad de carbono orgánico que años atrás, pues se incrementó significativamente con la llegada de sargazo.

“Cuando se está descomponiendo el sargazo se liberan pequeñas partículas de abono orgánico, si no se almacena, regresa a la atmósfera como CO2 o como metano y eso incrementa el calentamiento global”, aseveró.