18 de Enero de 2018

Quintana Roo

Vivir en asentamientos irregulares es para 'pudientes'

Familias destinan lo poco de sus quincenas para tener en sus viviendas los servicios básicos, como: agua, gas y energía eléctrica.

La señora Esmeralda Cruz Pérez gana a la quincena mil 700 pesos, de los cuales debe gastar 400 pesos para tener los servicios básicos en su casa. (Tomás Álvarez/SIPSE)
La señora Esmeralda Cruz Pérez gana a la quincena mil 700 pesos, de los cuales debe gastar 400 pesos para tener los servicios básicos en su casa. (Tomás Álvarez/SIPSE)
Compartir en Facebook Vivir en asentamientos irregulares es para 'pudientes'Compartir en Twiiter Vivir en asentamientos irregulares es para 'pudientes'

Susana Mariscal/SIPSE
CANCÚN, Q.Roo.- De un sueldo quincenal de mil 700 pesos, la señora Esmeralda Cruz Pérez gasta 400 pesos para tener en su vivienda energía eléctrica, agua, gas y poder trasladarse a su trabajo diariamente, más mil pesos mensuales del pago de su terreno en la colonia Monte Olivo, ubicado en el ejido de Isla Mujeres. Pero hay habitantes que tienen un desembolso de más de 500 pesos tan sólo en la luz aún cuando no llegan a tener un refrigerador en casa y utilizan leña para no consumir tanto gas pues sus ingresos sólo alcanzan para ponerle 50 pesos al tanque.

Epifanía López Contreras, vive en la colonia Rey Jesús es una franja de una manzana en el ejido de Isla Mujeres donde habitan unas 100 familias. Ella desde hace ocho años vive ahí con su esposo y sus tres hijos, expresó que con la idea de tener ya una propiedad y no seguir pagando renta tomaron la decisión de irse a vivir a la zona sin tener los servicios básicos.

Por contar con energía eléctrica llegaron a pagar hasta dos mil 500 y tres mil 800 pesos por bimestre pues así les cobraba Comisión Federal de Electricidad (CFE), una situación que vivieron durante unos cinco años, señala que en esos tiempos prácticamente el sueldo de su esposo se iba en pagar la luz. Además a veces tenían un desembolso extra, cuando les robaban el cable tenían que gastar 300 pesos más.

Esos altos costos según la explicación que le daba la CFE, eran causados por la “tirada” longitud del cableado venía desde la entrada y se sobrecalentaba ú otros se colgaban de la misma línea. Actualmente ya su tarifa bajó, oscila entre los 170 a 250 pesos. Pero además de la luz desembolsaba cada tercer día 50 pesos para llenar su tinaco de agua, ahora ya tiene una bomba y si bien no hay un gasto continuo, lo que genera de luz no es mínimo.    

El ingreso familiar es de sólo 600 pesos a la semana, sólo su esposo trabaja, ella se dedica a estirar el dinero y “echarle más agua a los frijoles” y así alcance para dos comidas y pueda así darles leche, cereal, algo de jamón y las veces que se pueda huevo a sus hijos.

Ella ve lejana la posibilidad de que les metan los servicios porque quedaron en medio de Benito Juárez e Isla Mujeres y aunque han pedido ser considerados en los planes sociales de gobierno, les señalan que pertenecen al otro municipio “somos los olvidados, en otros ya están metiendo la red eléctrica”.

En la colonia de doña Esmeralda sobre la calle principal ya hay postes de luz y un murete con los medidores de luz, por ello pagaron siete mil 500 pesos, pero eso fue hace unos siete años en el periodo de Manuela Godoy, recuerda la gestora del servicio.

Son 42 las viviendas beneficiadas, pero hay quienes pagan aún una tarifa alta pese a que no tienen aire acondicionado, sino los electrodomésticos básicos y en algunos casos carecen de un refrigerador. 

Mientras que por el agua al mes pagan 160 pesos por el llenado de los tinacos a través de las pipas, cuando la tarifa base que cobra Aguakán en una zona urbana es de aproximadamente 80.

Ante esos gastos doña Irma Reyes Vázquez, recurre al ahorro del gasto familiar utilizando leña y sólo compra 50 pesos de gas el cual le alcanza para cocinar una semana o dos, hay quienes pueden ponerle 100 pesos más pero prefieren gastar un poco más a correr el riesgo de enfermarse por el humo.

A todos estos gastos deben sumar los de transporte para ir al trabajo, doña Esmeralda diariamente gasta 24 pesos, a la quincena son 288 pesos; además de mil pesos mensuales que paga por su terreno.
Ella en sus gastos de vivir en este asentamiento incluye el desgaste de los zapatos “el recorrido que hago para tomar el transporte lo hago con mis sandalias y ya en el trabajo me pongo los zapatos buenos y así me duran más”.  

LO MÁS LEÍDO

LO MÁS COMENTADO

NOTAS RELACIONADAS

Comentarios

Responder a  Name   
Comentarios
Responder a  Name   
Responder a  Name   
DE:(TUS DATOS)
Nombre
E-mail
ENVIAR A:(DESTINATARIO)
Nombre
E-mail
Comentarios