19 de Noviembre de 2018

Opinión

A un año del #YoSoy132

El movimiento #YoSoy132 dejó en claro que ahora la comunicación es en tiempo real y sin intermediaciones y que el internet es la gran herramienta democrática de nuestro tiempo.

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El movimiento estudiantil #YoSoy132, cuyo surgimiento  se le atribuyó a las campañas políticas en el 2012, cumplió un año. Más de 500 jóvenes de la Ciudad de México celebraron con conciertos al pie de la Estela de Luz entre consignas y música identificada con las luchas sociales como reggae, rock y ska, donde expresaron que aunque ya no mueven masas, aún sigue el movimiento vivo, reivindicándose.

En su momento simpaticé con varios reclamos de los estudiantes, pero a medida que se inclinaron por un candidato político perdí el interés en ellos, como muchas personas, según comentó en su columna el colaborador de Milenio, Liébano Sáenz, el sábado pasado.

Me pareció lo más correcto que los jóvenes se manifestaran e hicieran escuchar su sentir, pero su principal error fue el no enfocar sus demandas a impulsar cambios en la política en su conjunto para mejorar la vida de quienes habitamos en este país, en el que existe desencanto por la alternancia de los partidos institucionales en el poder (gobierno).

Sin embargo, me quedo con uno de los aspectos de mayor importancia del movimiento como lo fue la irrupción del grupo en las redes sociales y la web como instrumentos fundamentales para la comunicación y participación política en nuestro tiempo, así como para el intercambio de información, y con su capacidad de organizarse.

El movimiento #YoSoy132 dejó en claro que ahora la comunicación es en tiempo real y sin intermediaciones y que el internet es la gran herramienta democrática de nuestro tiempo.

Recuerdo que en mis años de universidad, hace ya 8 ó 9 años, participé en una manifestación en la que pedíamos no subieran las tarifas del transporte y que se respetaran las credenciales de estudiantes para que los transportistas nos tratasen de manera digna. Al final, se logró una línea de denuncia y sanciones para los malos transportistas, aunque las tarifas aumentaron.

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