11 de Diciembre de 2017

Opinión

Ciudadano

La sorpresa de estas elecciones recientes fue el triunfo de Jaime Rodríguez Calderón para gobernador de Nuevo León.

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La verdadera sorpresa de las elecciones recientes fue el triunfo de Jaime Rodríguez Calderón para gobernador de Nuevo León, pues lo hizo bajo la figura de candidato ciudadano, sin el cobijo de ningún partido político o en contra o a pesar de todos ellos.

Y aunque en Yucatán fuimos pioneros en el registro de candidatos “sin partido” y de su triunfo en un municipio, obtener la victoria para ocupar el Ejecutivo estatal parecía una tarea imposible, debido a la extensión territorial y a la necesidad de armar una estructura electoral, así como de obtener fuentes de financiamiento.

Los eurocentristas, que ven aquí un reflejo de los fenómenos europeos,  gustan atribuirle su triunfo a la irrupción y el avance de nuevos partidos en España y  Grecia. No obstante, más que destacar similitudes, como el uso de los medios sociales, abona más al análisis establecer sus contrastes.

Y el primero es que los europeos insisten en la necesidad de elaborar una respuesta orgánica a sus problemas y demandas sociales. Lo segundo es que se trata de las economías con mayores problemas, donde el desempleo no encuentra solución en el marco de los recortes a las prestaciones sociales y presupuestales a que lo sujetan el euro y los partidos tradicionales.

Nuevo León disputa con el Estado de México el primer lugar en la economía, con mayor proporción en el PIB ligado a los  grandes inversionistas nacionales; es el Estado con mayor posibilidad de crecimiento autónomo. Donde la clase empresarial ha establecido sólidos vínculos con el PRI y del PAN.

El problema en la perspectiva popular radica justamente en la colusión de intereses político-empresariales que da lugar a graves problemas de corrupción, entre ellos el de la inseguridad. Los nuevoleoneses votaron por una solución que ponga al gobernante por encima de los partidos y de los empresarios, capaz de sanear una relación de complicidad que le ha generado al Estado una enorme deuda.

Jaime Rodríguez Calderón no es, como sucede en Europa con dirigentes y candidatos de partidos insurgentes, un improvisado. Ha sido dirigente agrario, alcalde y diputado federal; conoce la entretela política y mantiene una relación cercana con quienes gobiernan, incluso con el presidente.

Trabajó en el Pronasol, y puedo decir que, además de práctico y directo, es lo más cercano a los personajes más populares del PRI. Puedo augurar, y ojalá no me deje mal, que lo hará bien. Los partidos políticos debieran aprender de este triunfo el perfil de candidato que requiere hoy la sociedad.

Piojo de las 2 tortas.- Miguel Herrera, contra su instinto de no sujetar su visión de juego a los intereses de la FMF, consiguió ser vencido por un equipo que nunca lo había hecho y no pasar a la segunda ronda. Es irracional presentar 2 equipos para contender en dos torneos consecutivos, llevando al peor de ellos a la Copa América.

Cuéllar apesta.- Luego del Mundial Femenil, los Cuéllar deben ser cesados de la Selección. Tras 17 años, antes que avanzar, retrocede. Se agotó su formato de piratear colegialas norteamericanas y discriminar a las buenas jugadoras nacionales como le sucedió a Anjouli y denunció Charlín.

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