19 de Octubre de 2018

Opinión

Composiciones

En ocasiones pensamos que acabamos de inventar el hilo negro o el hielo frío, pero no es así y menos en la música...

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En ocasiones pensamos que acabamos de inventar el hilo negro o el hielo frío, pero no es así y menos en la música.

En un punto en donde si tenemos memoria histórica nos daremos cuenta que la música actual se rige por formas que fueron escritas desde hace muchos años.

Normalmente en la música popular las composiciones tienen dos partes la A y la B. En la parte A se hace una exposición completa del tema, en la parte B la música contrasta con la primera parte y este contraste se consigue al utilizar la tonalidad de dominante y elementos expresivos distintos a la primera sección.

Ejemplo: si la parte A es serena, la B suele ser más dramática; si la A posee un ritmo muy atacado, la B suele ser más lírica.

Y después se repite la primera parte, aunque se introducen elementos que hacen que no sea una repetición literal, por ejemplo, adornos o alguna incursión en otros tonos.

Pues en la música clásica estos son los formatos para componer y en el primer período del Clasicismo se dejaba al intérprete que improvisara, tal y como lo hacen los cantantes de jazz.

Nada está por descubrirse, nada es nuevo y seguimos usando los formatos de antaño para hacer música popular o clásica. En el Clasicismo, la música instrumental gira en torno a la forma sonata en la manera cómo se ordenan las frases musicales. Esta organización se denomina forma musical.

La sonata es la forma musical dominante en la música instrumental a partir del segundo tercio del siglo XVIII. Tal es así que llamamos sonata a las composiciones para uno o dos instrumentos, trío a las sonatas para tres instrumentos, cuartetos, quintetos… y, finalmente, a las sonatas para orquesta se les llama sinfonías, y a las sonatas para solista y orquesta se les denomina concierto.

Y así en cualquier estructura musical no es fija en su orden ni en su composición. Hay melodías en las cuales la primera o la segunda parte intercambian el orden.

Otras tienen como segunda parte un tema con variaciones del primero. El chiste es que los patrones ahí han estado por muchos siglos y se siguen usando. Disfrutemos la música. Hasta la próxima semana. 

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