Cuento chino

“Si las instrucciones no son claras y las órdenes no han sido bien explicadas, el comandante tiene la culpa".

|
Compartir noticia en twitter
Compartir noticia en facebook
Compartir noticia por whatsapp
Compartir noticia por Telegram
Compartir noticia en twitter
Compartir noticia en facebook
Compartir noticia por whatsapp
Compartir noticia por Telegram

Nacido en la provincia de Ch’i, Sun Tzu obtuvo gracias a su obra “El Arte de la guerra” una audiencia con Ho Lu, soberano de Wu, quien le pidió una demostración del manejo de las tropas, con las 180 mujeres más bellas de su reino.

Sun Tzu dividió a las féminas en dos compañías y puso a las concubinas del soberano al mando de cada una. Les enseñó: -Cuando ordene “de frente”, avanzan en dirección del corazón. Cuando ordene “izquierda”, avanzan en dirección a su mano izquierda. Cuando diga “derecha”, hacia su mano de ese lado. Cuando diga “atrás”, me dan la espalda. Ellas dijeron: “Hemos entendido”.

El maestro repitió tres veces las órdenes y las explicó cinco más. Pero las mujeres estallaron en risas cuando el tambor ordenó “derecha”. “Si las instrucciones no son claras y las órdenes no han sido bien explicadas, el comandante tiene la culpa”, musitó. Repitió las órdenes tres veces y las explicó cinco veces. Cuando el tambor dio la orden “izquierda”, las mujeres de nuevo rieron.

Sun Tzu dijo: “Si las instrucciones han sido explicadas y las órdenes no son ejecutadas adecuadamente, entonces los oficiales son culpables”. Ordenó la ejecución de las oficiales de cada una de las compañías.
Aterrado, Ho Lu le dijo: “Es mi deseo que no sean ejecutadas”. Sun Tzu respondió: “Cuando el comandante en jefe está al frente de las tropas, no está obligado a acatar las órdenes del Soberano”. Las dos concubinas fueron ejecutadas y el maestro puso en su lugar a las dos mujeres que seguían en la fila.

Entonces, las 178 mujeres cumplieron las órdenes al pie de la letra, sin ningún ruido. Así nació un equipo invencible.

Lo más leído

skeleton





skeleton