23 de Septiembre de 2018

Opinión

Educación vial y reacciones al peligro (3)

Si existe el peligro de choque por alcance evalúe la viabilidad de desviarse fuera del camino, ya que es preferible que el coche se dañe a que suframos severas lesiones.

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Siguiendo con la temática de las formas de reaccionar ante eventualidades cuando conducimos, otro caso es cuando por algún imprevisto los frenos del coche fallan, especialmente si vamos de bajada en un tramo vial, como saliendo de un paso superior del Periférico, y el coche aumenta la velocidad sin que podamos accionar los frenos; en este caso lo primero que debemos hacer es apretar de manera intermitente el pedal del freno, rápida y frecuentemente, y al mismo tiempo, de manera progresiva y rápida, pero no violentamente, accionar el freno de mano; si el coche tiene transmisión estándar debemos aprovechar la acción de frenado del motor, bajando progresivamente a una velocidad menor, es decir, si vamos en cuarta, bajar a tercera, luego a segunda y finalmente a primera.

Si existe el peligro de choque por alcance evalúe la viabilidad de desviarse fuera del camino, ya que es preferible que el coche se dañe a que suframos severas lesiones, siempre y cuando no haya obstáculos como postes y árboles, que desafortunadamente existen en el Periférico.  

Si por alguna eventualidad aparece un vehículo en dirección contraria y que viene hacia nosotros, primero oprima fuertemente el claxon y encienda las luces altas; si el otro vehículo no reacciona, entonces abandone su carril hacia la derecha, aunque se salga de la vía de circulación, especialmente cuando el otro vehículo viene a gran velocidad o es de gran tamaño, llevando su coche hacia la cuneta y, en el peor de los casos, aunque vuelque será de menores consecuencias que el choque frontal.

Si por un imprevisto se ve obligado a detenerse en carretera durante la noche, debe llevar siempre a la mano un par de triángulos reflectantes plegables, preferentemente debajo del asiento o en un espacio en la cabina, pero no en la cajuela, ya que el tiempo que necesitará para bajarse, encontrarlos y sacarlos, serán segundos preciosos; después de detenerse, antes de bajarse ponga uno de los triángulos reflectantes frente a su cuerpo, para protegerse mientras camina a colocarlo 30 o 40 metros detrás del coche y, si lleva dos, coloque el otro a la misma distancia, pero delante del vehículo.

La próxima semana concluiremos con estas recomendaciones que debemos tener siempre presentes.

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