El decadente Pacífico

Nada igual a Guerrero: violencia y ausencia de autoridad son la marca.

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No se sabe si empieza en Sinaloa e incluye Nayarit, pero buena parte del Pacífico centro-sur se ha vuelto problema mayor para el país. Jalisco tuvo mal gobernador, a grado tal que después de 18 años de gobierno el PAN quedó en un muy disminuido lugar en la elección de julio pasado. Aristóteles Sandoval hizo mala campaña, perdió una amplia ventaja y de haberse unificado la izquierda, Enrique Alfaro hubiera sido gobernador. Sandoval ha tenido un accidentado inicio; para muchos la garantía es el secretario de Gobierno, Arturo Zamora. La violencia se cierne en la entidad.

En Michoacán la situación es todavía más grave por la presencia de grupos criminales; la deteriorada salud del gobernador Vallejo es factor. Pero nada igual a Guerrero: violencia y ausencia de autoridad son la marca; los bloqueos carreteros y los grupos de autodefensa son expresiones de una situación grave a pesar de la experiencia del gobernador Ángel Aguirre. Colima va ganando terreno, pero Oaxaca de Gabino Cué es rehén de los mismos de siempre.

Es una gran pérdida para el país los problemas del Pacífico. El turismo es una de sus expresiones. Un vasto y rico litoral no solo no ha despegado, sino que hay retroceso. Acapulco es una de las bahías más bellas del mundo, anulada por la decadencia que viene de tiempo atrás y la incapacidad de autoridades federales, estatales y municipales para recuperar un poco de la gloria pasada. Puerto Vallarta también ha sido golpeado por la inseguridad y se da por hecho la suspensión de cruceros, allí y a toda la región. Los Cabos despunta y tiene un enorme potencial, pero de allí al sur las noticias son poco halagüeñas.

De siempre se ha reconocido el enrome potencial de México que suma tres géneros de turismo: sol y playa, aventura y cultural. El Pacífico fue el inicio, exitoso y prometedor, pero algo pasó en el camino que no prendió; el Caribe ganó terreno y se ha vuelto una de las zonas más prósperas del país. Lo cierto es que la promotora del cambio ha sido la inversión privada. Los gobiernos se han quedado rezagados. Incluso hoy día no son pocos quienes se cuestionan si el turismo es prioridad en el gobierno actual.