13 de Diciembre de 2017

Opinión

El Salinas Pliego que nunca agachará la cabeza

Compartir en Facebook El Salinas Pliego que nunca agachará la cabezaCompartir en Twiiter El Salinas Pliego que nunca agachará la cabeza

El evento anual organizado por un empresario mexicano que más gozo me genera es la premiación del concurso de ensayo Caminos de la Libertad que, además, otorga un reconocimiento llamado Una Vida por la Libertad a una personalidad mundial. Este galardón fue entregado en años pasados a Felipe González, ex presidente de España, y al peruano Mario Vargas Llosa.

Antier, en el Hotel St. Regis no hubo decepciones. El galardón de 2012 fue para Mijaíl Gorvachov, el ex presidente de la URSS, quien fue artífice del fin de la Guerra Fría y de la caída de la cortina de hierro. Gorvachov llegó con su hija a recibir el premio. Pasado de peso, viejo, pero sumamente lúcido, Gorvachov pareció un joven gracias a su discurso... tomando tiempo para referir anécdotas y reflexiones sobre sus negociaciones con Ronald Reagan, el desarme nuclear y las libertades ganadas en su país.

Ricardo Salinas Pliego le siguió. Es la primera vez que le escucho explícitamente asumirse pequeño ante alguien --Gorvachov en este caso--, pero precisamente en esa humildad lanzó su mejor mensaje: en México tenemos mucho que aprender del ex presidente, porque quedan muchas libertades que tenemos que desatorar; libertades que están contenidas en buena medida por el sistema político.

Salinas Pliego no tiene, nunca tendrá, tapujos ante sus ideales --la libertad siendo el primordial. Por eso no tuvo empacho en hablar de los monopolios, como el de las telecomunicaciones, donde se refirió a Telmex y Telcel. Así, "con nombre y apellido", dijo. O el de Pemex y la CFE, de los que damos por descontada su condición supuestamente necesaria en el país. O el de la fuerza pública, que por la existencia de los grupos violentos, el Estado ha dejado "privatizar"...

La libertad es un atributo que tristemente pasa inadvertido en México porque la damos por sentada. Pero la lucha por ella arroja gigantes a la historia, como Gorvachov. Como bien dijo el lunes Guillermo Rodríguez González, ganador del primer lugar en el concurso de ensayo: las cadenas a la libertad se explican por los instintos y miedos más primitivos del ser humano. ¿Su ensayo? "Libres de envidia. La legitimación de la envidia como axioma moral del socialismo".

LO MÁS LEÍDO

LO MÁS COMENTADO

NOTAS RELACIONADAS

Comentarios

Responder a  Name   
Comentarios
Responder a  Name   
Responder a  Name   
DE:(TUS DATOS)
Nombre
E-mail
ENVIAR A:(DESTINATARIO)
Nombre
E-mail
Comentarios