22 de Septiembre de 2018

Opinión

Futbol, palabra pisoteada

¿Cómo es posible que con tanta historia, lauros, seguidores y conquistas, éste antes llamado el gigante de Concacaf pueda estar viviendo los tristes momentos que vive hoy día?

Compartir en Facebook Futbol, palabra pisoteadaCompartir en Twiiter Futbol, palabra pisoteada

El futbol tiene su origen etimológico en dos palabras del inglés: foot: pie y ball: pelota, de modo que literalmente significa pie-pelota, lo cual es una paradoja, ya que también se juega con la cabeza e inclusive con las manos (el portero, guardameta o golero), pero de eso no vamos a hablar hoy.

Es un deporte cuya práctica es la más extendida: la FIFA -rectora del balompié mundial- tiene 209 miembros (entre países, estados asociados y territorios), contra 193 de la ONU, aparte de dos con calidad de observadores: Vaticano y Palestina, pero sólo 187 plenamente aceptados, ya que, por ejemplo, Corea del Norte no cuenta con el reconocimiento de Japón y Corea del Sur, Chipre no es admitido como país por Turquía, etc. A China sólo la reconocen 171 naciones.

Estas cifras señalan la importancia del juego que llega a todos los rincones del planeta y es practicado por miles de millones de personas. En México, es una industria en torno a la cual viven muchos miles de individuos, desde jugadores hasta árbitros, directivos (los que mejor viven y viajan y peor actúan), aguadores, médicos, masajistas, utileros, fabricantes de uniformes… México es uno de los miembros más antiguos de la FIFA, que se fundó el 21 de mayo de 1904. Pertenece al organismo desde 1929 y ha sido asiduo concurrente a las copas del mundo con 14 participaciones en 19 ediciones (la 15 peligra bajo los pies de Nueva Zelanda).

Se sabe que desde 1889 Hermanos Maristas y Jesuitas introdujeron  el juego en sus colegios, pero con certeza la historia del balompié se inicia en 1902, cuando mineros ingleses fundan el Club Pachuca, tras lo cual, con otros cuatro clubes, se forma la liga Futbol Asociación Amateur. Para millones de mexicanos, el futbol es casi una religión dominical.

Concluyo: ¿cómo es posible que con tanta historia, lauros, seguidores y conquistas, éste antes llamado el gigante de Concacaf pueda estar viviendo los tristes momentos que vive hoy día? Que contesten Justino y adláteres y luego que los quemen en leña verde, incluidos  jugadores y sus piojos entrenadores.

LO MÁS LEÍDO

LO MÁS COMENTADO

NOTAS RELACIONADAS

Comentarios

Responder a  Name   
Comentarios
Responder a  Name   
Responder a  Name   
DE:(TUS DATOS)
Nombre
E-mail
ENVIAR A:(DESTINATARIO)
Nombre
E-mail
Comentarios