15 de Noviembre de 2018

Opinión

La catsup más cara del mundo

La experiencia de comprar un sobrecito de salsa catsup es ciertamente impactante.

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Ahora que estuve en Alemania hace un par de semanas acudí al McDonald’s del aeropuerto de Munich a comer. El local está entre la T1 y la T2 —a unos metros de la tienda oficial de memorabilia del Bayern München. No sabía bien a bien qué pedir, pero sí que quería una hamburguesa con doble carne. Como no encontré exactamente lo que quería, pedí un McTrío con Sprite y papas fritas (las papas fritas de McDonald’s son lo máximo).

Segundos antes de retirarme del mostrador con mi charola me percaté de que la señorita solo me había colocado un sobrecito con salsa catsup; pero como yo quería ponerle más, le solicité más sobres. “Cuestan”, me dijo, “cada sobre cuesta 29 centavos”. Acepté comprar uno. Pagué con un euro. Me dio el sobre adicional y mi cambio.

La experiencia de comprar un sobrecito de salsa catsup es ciertamente impactante, sobre todo para quienes hemos visitado McDonald’s en México y Estados Unidos, donde puedes pedir toda la que se te antoje sin pagar un centavo más. Estamos acostumbrados y damos por sentada la idea de que este tipo de productos siempre están incluidos en el precio de lo que adquirimos. Pero ya no.

29 centavos de euro equivalen a casi cinco pesos; es decir, vale más un sobrecito de catsup que un viaje en el Metro de la Ciudad de México —así fuera desde la UNAM a Indios Verdes. O, en otras palabras, uno podría pagar el microbús del Metro Chapultepec con un sobrecito de catsup… y pedir el cambio.

Hay varios filones de este episodio. En primer lugar uno piensa en la realidad y en los apretados recursos con los que vive la gente en Europa. Todo vale y todo lo valoran. Otro tema es McDonald’s: la empresa podría elevar un pelín el precio promedio de sus sándwiches y cobrar en ello la catsup a granel, para que todos sintamos que podemos ponerle a nuestra comida tanta como nos apetezca.

Una cosa es cierta: hay un patrón de ciertos países que se refleja en la categorización total de los costos por cada unidad de transacción. ¿Quieres miel para tus hot cakes? Cuesta. ¿Tiene salsa borracha para la barbacoa? Cuesta. ¿Los tacos con todo: cebolla, cilantro y piña? Cuesta. ¿Más nogada? ¡Bueno!

¿Iremos hacia allá? ¿De eso trata el mundo desarrollado?

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