16 de Agosto de 2018

Opinión

La dirección de Mérida

La ciudad no tiene un camino definido en su proceso de desarrollo; ver imágenes aéreas de nuestro municipio produce pánico ante el desorden y dispersión en el crecimiento de la mancha urbana.

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La verdad, Mérida no tiene un camino definido en su proceso de desarrollo; ver imágenes aéreas de nuestro municipio no puede producirnos más que pánico ante el desorden y dispersión en el crecimiento de la mancha urbana; lo deseable es que desarrollemos un plan director del desarrollo urbano de la ciudad a largo plazo, en vez de tratar de reinventarla cada tres años.

El proceso de desarrollo de un plan director no es un simple procedimiento lineal, lleno de propuestas, muchas veces contrapuestas, sino que cada ciudad o zona metropolitana debe definir sus propios caminos a seguir, las direcciones de su desarrollo, en un proceso que debe partir de la validación de los principios de ciudad que se añoran, como referente del marco normativo del proceso; con este marco de referencia se debe proceder a describir dos elementos rectores del desarrollo del plan director: el diagnóstico y el pronóstico, elementos indispensables para el conocimiento de la verdadera situación actual, sin maquillaje, y las tendencias negativas a las que nos enfrentamos, con los cuales tendremos la interpretación, jerarquización y calificación de los problemas y oportunidades de nuestro municipio.

Con este marco de referencia se debe entonces proceder a la definición precisa de objetivos, que deben establecer la congruencia con los principios de la Mérida de todos, para entonces proceder a la definición de las estrategias integrales de acción, las cuales deben definir con toda claridad QUÉ, DÓNDE, CUÁNDO y CÓMO se debe actuar para evolucionar a la Mérida que deseamos. 

Una vez alcanzada la definición del proceso, que enmarcará de manera integral todos los procesos concurrentes que permitan acceder a una Mérida cada vez mejor, con una visión de 15 ó 20 años, se debe entonces proceder a institucionalizar QUIÉN y CON QUÉ, se deberá actuar de manera permanente, en un proceso de mejora continua, la dirección del desarrollo urbano de nuestra ciudad.

El problema del transporte, los vacíos urbanos, la mala conectividad, la heterogénea infraestructura de servicios, la vivienda desocupada, la deforestación, la contaminación del agua y del aire, son algunos de los temas que deben estructurarse con equidad en el Plan Director de Mérida.

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