24 de Septiembre de 2018

Opinión

La gravedad de adulterar bebidas

Los centros de consumo compran alcohol adulterado por su precio reducido, cuyo consumo causa un daño mucho mayor que una dosis normal de alcohol.

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¿Conoces el metanol? Es un tipo de alcohol utilizado para remover pintura, para desbarnizar, como anticongelante y, entre otros, para embriagar a jóvenes en bares y antros. Presente, sobre todo, en promociones muy atractivas, de barra libre y shots.

Para hacer posibles estos descuentos, los centros de consumo compran alcohol adulterado por su precio reducido. A diferencia de las legales que sólo contienen etanol, las botellas piratas lo mezclan con metílico, alcohol tóxico que afecta el nervio óptico causando visión borrosa o ceguera, paros respiratorios, daños en hígado y cerebro, úlceras en el estómago y, en un sola borrachera, hasta la muerte.

Otro problema es que las personas no pueden controlarse. Por ejemplo, si están acostumbradas a tomar dos copas para evitar la embriaguez, el alcohol ilegal puede causarles un efecto mucho mayor con la misma dosis. Esto frente al volante puede conducir a una tragedia.

Es común también encontrar licor adulterado en lugares clandestinos que venden a deshoras o quienes ofrecen botellas de marcas reconocidas a bajo precio.

Se estima que son falsificadas cuatro de cada diez botellas que se venden en México.

¿Cómo identificarlo? Ya hay dispositivos para usar en la bebida (como el Garrafonix), pero aún no son accesibles. Se recomienda exigir la botella cerrada y revisar que las etiquetas no estén maltratadas y los sellos rotos. Sin embargo, la manera más fiable es con el sabor: las personas habituadas a una marca pueden identificar cuándo no les ofrecen lo que siempre toman.

Ante el temor, hay quienes optan por sólo tomar cerveza en centros de consumo sospechosos. Esta bebida no es fácil de falsificar ni redituable.

Adulterar bebidas ya es delito grave en México con penas de tres a siete años de prisión y 250 a 500 salarios mínimos de multa.
Otras prácticas fraudulentas, aunque no tan peligrosas, son las de rebajar el alcohol con agua o rellenar botellas con alcohol de una marca más barata.

No hay nada mejor que abstenerse de consumir bebidas alcohólicas, pero si lo vas a hacer, al menos asegúrate que estén libres de metanol. O sufrirás las consecuencias.

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