15 de Octubre de 2018

Opinión

La Mérida que debemos volver a tener

Uno de los problemas preocupantes es el crecimiento de la oferta de casas nuevas, acompañada de una importante tasa de abandono de viviendas

Compartir en Facebook La Mérida que debemos volver a tenerCompartir en Twiiter La Mérida que debemos volver a tener

Nuestra Mérida, la Mérida actual, está sufriendo procesos de deterioro en la otrora sobresaliente calidad de su espacio urbano; uno de los problemas preocupantes es el crecimiento de la oferta de casas nuevas, acompañada de una importante tasa de abandono de viviendas, sobre todo en la Mérida que teníamos, hermosa, compacta, cercana, además de la insegura presencia de un importante número de terrenos o lotes no edificados, ni aprovechados para uso alguno.

Esta condición me hace recordar el premio recibido por Zaragoza, España, por un proyecto denominado “estonoesunsolar”, que consiste en la transformación, de manera transitoria, en tanto son utilizados de manera permanente por sus propietarios, de aquellos espacios urbanos en desuso para convertirlos en espacios públicos, a través de un proceso que cuenta con la abierta participación de la ciudadanía para proponer, evaluar, priorizar y seleccionar los usos a los que se destinarán esos espacios vacíos del área urbana, en beneficio directo de la comunidad y su entorno, lo que se lleva a cabo a través de la contratación de personas desempleadas, con lo que se consigue generar empleo, mejorar el entorno urbano y su sostenibilidad, fortalecer las redes sociales y la convivencia, consolidar el compromiso de todos con la ciudad y, en definitiva, mejorar los niveles de calidad de vida de la población. 

Pero todo esto no debe ser una acción aislada, sino que debe ir acompañada de un proceso de desarrollo de nuevos espacios de cultura, de comercio, de ocio, de encuentro, así como de soluciones de equipamiento y conectividad, en un proceso de consolidación de una ciudad sostenible y ecológicamente equilibrada, armonizando la complejidad de los  usos del suelo, haciendo compatibles, en el mismo espacio, la residencia, el trabajo, la compra, el descanso y el encuentro entre la ciudadanía.

Complementariamente, estos nuevos espacios deben dejar traslucir lo que fue la ciudad, guardando huellas históricas, buscando el diálogo y el acuerdo estratégico necesario para sumar las energías y recursos públicos y privados, en una concurrencia que beneficie la calidad de vida de toda la ciudadanía y la proyección de su ciudad.

Estamos a tiempo para comenzar.

LO MÁS LEÍDO

LO MÁS COMENTADO

NOTAS RELACIONADAS

Comentarios

Responder a  Name   
Comentarios
Responder a  Name   
Responder a  Name   
DE:(TUS DATOS)
Nombre
E-mail
ENVIAR A:(DESTINATARIO)
Nombre
E-mail
Comentarios