15 de Octubre de 2018

Opinión

La Navidad al desnudo (1)

Es un hecho comprobado que Jesús, el personaje histórico, no nació en diciembre, sino muy probablemente en mayo o septiembre.

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Independientemente de cómo se le llame, de si se corresponda en realidad con la fecha del nacimiento de Jesús o con las festividades romanas del sol invictus, inclusive de si se crea o no que Jesús es el Hijo de Dios que asumió la debilidad humana para redimir al hombre del pecado de Adán (llamado original) –como postula la Iglesia Católica-, en estos días nadie –o casi nadie- puede abstraerse del ambiente que se respira y que es de solidaridad, de buenos deseos, de perdón y de reconciliación. 

Para contribuir un poco a enmarcar en la realidad histórica este acontecimiento tan importante –uno de los tres ejes de la fe católica junto con la muerte y la resurrección, aquí vamos a irle dando de hoy y hasta donde alcance un marco de referencia. La idea es que se sepa bien a bien qué y por qué se festeja.

Es un hecho  comprobado que Jesús, el personaje histórico, no nació en diciembre, sino muy probablemente en mayo o septiembre. La fecha que aún hoy persiste figura ya, sin embargo, en 221 dC, en la obra del judío  Sexto Julio Africano, Cronographiai –el primer intento de historia universal con visión  cristiana- y en el Concilio de Nicea I, en 325, la Iglesia de Alejandría ya había fijado la fecha del nacimiento el 25 de diciembre (no se olvide que se trata del calendario Gregoriano, ya que en el entonces en vigor, el Juliano, la fecha real estaría entre el 21 y el 22 de diciembre, es decir en el solsticio de invierno o natalis invicti solis: nacimiento del Sol invencible) y el de la Epifanía (la manifestación a los gentiles en la persona de los Reyes Magos) el 6 de enero.

El Papa Liberio, en el año  354 de la era cristiana, decreta que la Navidad se celebrará el 25 de diciembre. Para el siglo IV, el festejo –con banquete incluido-, ya se había generalizado en la cristiandad, entre otras cosas, gracias a que el emperador romano Constantino I el Grande (convertido cristiano) lo dispuso así para animar a los paganos a seguir su ejemplo.- (Próxima semana: Adviento).

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