La quiebra temprana de los grupos de autodefensa

Es urgente atender las zonas donde la población ha tenido que recurrir a la autodefensa.

|
Compartir noticia en twitter
Compartir noticia en facebook
Compartir noticia por whatsapp
Compartir noticia en twitter
Compartir noticia en facebook
Compartir noticia por whatsapp

Los grupos de autodefensa muy pronto cayeron en descrédito. La iniciativa de formalizarlos devino fracaso casi total. Las palabras del diputado Manlio Fabio Beltrones fueron irrefutables, aunque haya dado lugar a una respuesta excesiva y fuera de lugar del gobernador de Guerrero. Ahora queda claro que la señal de su virtual aprobación por el gobierno ha propiciado su crecimiento.

La ausencia de autoridad, la corrupción de los cuerpos de seguridad y la vulnerabilidad de las comunidades explica el fenómeno. Por ello es urgente atender las zonas donde la población ha tenido que recurrir a la autodefensa.

En las élites, desde hace tiempo, el método es un hecho que ha adquirido naturalidad en las zonas urbanas, como lo revela el guarurismo y la proliferación de los cuerpos de seguridad privados. La impotencia gubernamental los ha tenido que tolerar, no sin esquemas de corrupción manifiestos en los permisos para portar de armas o en la autorización de operación de dichas instituciones privadas. Para los ricos, tolerancia y complacencia; para los pobres, palo y discurso.

El hecho es que las autoridades estatales deben actuar rápido para que los grupos paramilitares no las rebasen. El ejemplo de Guerrero se está extendiendo rápidamente. La respuesta no está en la represión, tampoco en su aceptación, sino en la presencia de policías confiables y, más que eso, en la capacidad del Estado de llevar a los delincuentes ante la justicia.

El tema de inseguridad se ha vuelto el problema principal para del país. Es urgente revalorar lo positivo que se ha hecho en los gobiernos locales y en el federal para así potenciar las experiencias positivas. Muchas de las respuestas demandan tiempo y muchos recursos, también participación social. Es una lucha de todos.

La quiebra temprana de los grupos de autodefensa como opción para abatir la impunidad reclama una solución inmediata. La ausencia de Estado no puede resolverse por la vía de la autodefensa. Como en muchos temas de la vida nacional, llegó el momento de respuestas. 

Cargando siguiente noticia