21 de Agosto de 2018

Opinión

La veladora hidrocálida de Sara Latife

La cozumeleña Sara Latife Ruiz Chávez no está fuera de combate en su ruta a la Cámara de Diputados...

Compartir en Facebook La veladora hidrocálida de Sara LatifeCompartir en Twiiter La veladora hidrocálida de Sara Latife

La cozumeleña Sara Latife Ruiz Chávez no está fuera de combate en su ruta a la Cámara de Diputados. Porque si bien colapsó su autopista del Caribe a Tenochtitlan, una brecha le permitiría ocupar sufridamente su curul plurinominal. Todo depende del desenlace del expediente Aguascalientes, donde un diputado electo del PRI está en la tablita por descarados actos proselitistas del gobernador Carlos Lozano de la Torre, en plena jornada electoral.

Si hay una elección extraordinaria y es derrotado el priista Gregorio Zamarripa Delgado, es muy probable que Sara Latife tenga vía libre al Distrito Federal, reforzando el equipo integrado por José Luis Toledo Medina y Arlet Mólgora Glover, al que se suma el verde Remberto Estrada Barba, quien ya tiene la mira puesta en la alcaldía de Cancún.

El caso Zamarripa es revisado por la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, una vez que su Sala Regional decidió anular la elección.

Con rosario en mano y en la penumbra, Sara Latife debe estar rezando 100 padres nuestros para que le caiga del cielo la ansiada diputación federal, terreno que ya conoce porque en 2006 con todas las de la ley se impuso en las urnas, resistiendo el tornado Andrés Manuel López Obrador que impulsó a la ridículamente famosa “Lady Senadora” Luz María Beristain Navarrete, quien en un arranque de congruencia debe pasarse a la voz de ya a las filas del PRI.

La combinación de factores es sumamente complicada, pero mientras hay vida hay diputación. Y tal escenario sería candente, ya que Sara Latife saltaría de inmediato al ruedo como carta para la gubernatura.

A esperar el desenlace de este episodio postelectoral.

Cancún tritura a Chetumal y otros débiles

Al ritmo de crecimiento poblacional de Quintana Roo, el 90 por ciento de las diputaciones locales estarán concentradas en los municipios donde se ubican Cancún y Playa del Carmen, cuyos bíceps de físicoconstructivistas doblegan a los desnutridos Othón P. Blanco (Chetumal), Bacalar, Felipe Carrillo Puerto, José María Morelos, Lázaro Cárdenas e Isla Mujeres.  

El criterio monolítico del Instituto Nacional Electoral (INE) tiene un sólido y frío sustento, ya que el peso poblacional manda, concentrando paso a paso la mayor cantidad de fichas en los colosos del norte que llevan la batuta.

Suena exagerado, pero imaginen en 2020 un distrito compartido por Othón P. Blanco, Bacalar, Felipe Carrillo Puerto y José María Morelos. 

Muchos municipios van a quedar descobijados con este criterio implacable, aunque tampoco en tales rumbos extrañarán estas posiciones tan desaprovechadas, analizando el terrible desempeño de los diputados de mayoría relativa que tan sólo privilegian su bienestar y agenda personal. Pero la mala representación abarca a los 15 diputados de mayoría relativa –los que pasan la prueba de las urnas–, incluyendo a los 10 plurinominales o de representación proporcional.

¿Y si las 10 diputaciones plurinominales son ocupadas por los municipios desprotegidos? Así se compensaría esta pérdida. Lo planteo porque PAN y PRD alimentan el desequilibrio al colocar en los primeros lugares de sus listas a figuras de Cancún.

Creo que las diputaciones plurinominales o de representación proporcional deben dar acceso a las minorías que no son representadas, en este caso municipios derrotados por el incesante poderío de Cancún, como Bacalar, José María Morelos, Felipe Carrillo Puerto y Lázaro Cárdenas.

La política debe servir para encontrar soluciones a este desafío, ya que la afectación es tremenda porque se deja en calidad de convidados de piedra a municipios que contaban con su diputado.

A exprimirle el bolsillo al padre de familia 

Cobrar 66 pesos por expedir una constancia de estudios en una secundaria pública de Chetumal me parece un exceso, y más si la escuela se ubica en una zona deprimida económicamente, como es el caso de la David Alfaro Siqueiros, en la colonia del Bosque.

Una madre de familia que vive al día me expuso esta situación complicada, tomando en cuenta que como tantos miles viene de enfrentar los gastos en uniformes, calzado y útiles escolares, insignificantes para el más encumbrado burócrata de la Secretaría de Educación y Cultura (SEyC), pero letales para bolsillos anémicos.

La constancia de estudios la exigen los burócratas educativos para refrendar las becas cuya entrega es tan ocasional y soñada como un campeonato del Cruz Azul, pero que no dejan de ser un recurso perseguido por familias que sacan todo el jugo a 66 pesos, entregados injustamente a personal de una secundaria que cobra a precio de oro un servicio que debe ser gratuito.

A todo esto, ¿los 66 pesos por padre o madre de familia qué destino tienen? Porque la cuenta es estratosférica cuando incluimos a miles de padres de familia que desembolsan este dinerito.

Los burócratas de la SEyC deben tener en cuenta la realidad de las familias que apenas subsisten, dejando para mañana el lucro sistemático. Porque se les pasa la mano al considerar a los padres de familia clientes que deben ser desplumados con cualquier excusa. 

El Jolopo, un depósito de inmundicias

El recorrido que hice el pasado jueves por los dominios del Cereso y el estadio de futbol José López Portillo me permitió detectar a nivel de campo el imperdonable abandono de una zona que debe ser carta de presentación de todos los chetumaleños, comenzando por sus autoridades.

Es lamentable que un estadio de las dimensiones del Jolopo sea condenado al abandono, hasta ser invadido por un monte que ha sido convertido en depósito de inmundicias, incluyendo cadáveres de perros y gatos.

Se trata de una zona de monte que se ha desarrollado a la orilla de la carretera, donde la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado (CAPA) cuenta con una deteriorada instalación, también dominada por la maleza.

Corresponde al chetumaleño promover el rescate de esta área, porque los capitalinos no debemos seguir desperdiciando infraestructura tan costosa y que difícilmente será construida a ese nivel.

Y cuando el Ayuntamiento capitalino se lanza acertadamente contra los dueños de predios repletos de maleza, mucho ayuda a su causa que predique con el ejemplo mejorando significativamente la imagen urbana.

No es necesario que el gobernador Roberto Borge anuncie una visita repentina al Jolopo para que un enjambre de trabajadores entre en acción con machete y podadora, dejando impecable en cuestión de horas esa área colindante con el Cereso. 

LO MÁS LEÍDO

LO MÁS COMENTADO

NOTAS RELACIONADAS

Comentarios

Responder a  Name   
Comentarios
Responder a  Name   
Responder a  Name   
DE:(TUS DATOS)
Nombre
E-mail
ENVIAR A:(DESTINATARIO)
Nombre
E-mail
Comentarios