12 de Diciembre de 2017

Opinión

Las Mirabal

La muerte las hermanas Mirabal se convirtió en un día señalado en Latinoamérica para marcar la lucha de las mujeres contra la violencia, realizándose el primer Encuentro Feminista de Latinoamérica y el Caribe, en Bogotá.

Compartir en Facebook Las MirabalCompartir en Twiiter Las Mirabal

“Si me matan, sacaré los brazos de la tumba y seré más fuerte”. Con esta frase, la activista dominicana Minerva Mirabal respondía a principios de la década de los 60 a quienes le advertían de lo que entonces parecía un secreto a voces: el régimen del presidente Rafael Leónidas Trujillo (1930-1961) iba a matarla.

El 25 de noviembre de 1960, su cuerpo apareció destrozado en el fondo de un barranco, en el interior de un jeep junto con dos de sus hermanas, Patria y María Teresa, y el conductor del vehículo, Rufino de la Cruz.

Más de medio siglo después, la promesa de Minerva parece haberse cumplido: su muerte y la de sus hermanas en manos de la policía secreta dominicana es considerada por muchos uno de los principales factores que llevó al fin del régimen trujillista. Y el nombre de las Mirabal se ha convertido en el símbolo mundial de la lucha de la mujer.

El martes, como cada 25 de noviembre, la fuerza de Minerva, Patria y María Teresa se hace sentir especialmente con motivo del Día Internacional para Eliminar la Violencia contra la Mujer, que fue declarado por la ONU en honor a las hermanas dominicanas.

Conocidas como “Las Mariposas”, estas mujeres, nacidas en una familia acomodada en la provincia dominicana de Salcedo (hoy Hermanas Mirabal), con carreras universitarias, casadas y con hijos, contaban en el momento de su muerte con cerca de una década de activismo político.

Ese fatídico 25 de noviembre de 1960, funcionarios de la policía secreta interceptaron el automóvil en el que se trasladaban las hermanas en una carretera en la provincia de Salcedo, en el centro norte del país. Las mujeres fueron ahorcadas y luego apaleadas para que, al ser lanzadas dentro del vehículo por un precipicio, se interpretara que habían fallecido en un accidente automovilístico. Al momento de morir tenían entre 26 y 36 años, y cinco hijos en total.

PRIMERA CAIDA.- La popularidad de las tres mujeres, unida al aumento de los crímenes, las torturas y las desapariciones de quienes se atrevían a oponerse al régimen de Trujillo, hizo que este asesinato marcara la historia dominicana. La clave para explicar por qué la historia de las Mirabal es tan emblemática radica en que le pusieron un rostro humano a la tragedia generada por un régimen violento que no aceptaba disidencia, y que llevaba tres décadas de asesinatos en el país.

SEGUNDA CAIDA.- Los implicados en el “ajusticiamiento”, como se conoce en República Dominicana a la muerte de Trujillo a tiros en una carretera el 30 de mayo de 1961, cuando iba con su chofer a visitar a una joven amante, “citan sin excepción el crimen de las Mirabal como la gota que colmó la copa”.

TERCERA CAIDA.- En 1981, la fecha de la muerte las Mirabal se convirtió en un día señalado en Latinoamérica para marcar la lucha de las mujeres contra la violencia, realizándose el primer Encuentro Feminista de Latinoamérica y el Caribe, en Bogotá (Colombia). En 1999, la ONU lo convirtió en un día internacional.

LO MÁS LEÍDO

LO MÁS COMENTADO

NOTAS RELACIONADAS

Comentarios

Responder a  Name   
Comentarios
Responder a  Name   
Responder a  Name   
DE:(TUS DATOS)
Nombre
E-mail
ENVIAR A:(DESTINATARIO)
Nombre
E-mail
Comentarios