22 de Septiembre de 2018

Opinión

Las penas del “Chícharo”

Todo comenzó aquél 15 de octubre de 2013...

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Todo comenzó aquél 15 de octubre de 2013, en que México enfrentó a Costa Rica con la misión de ganar para no quedar fuera de la fiesta mundialista de Brasil 2014.

México necesitaba de sus figuras, de sus europeos y ninguno fue la solución, la ayuda tuvo que venir de otro lado para que el Tricolor tuviera la posibilidad de ir al repechaje en contra de Nueva Zelanda y, posteriormente, a Brasil.

Ese partido dejó en evidencia al delantero que en 2010 entró por la puerta grande al fútbol de Europa, que pasó de ser chiva o red devil, y cautivó a millones de aficionados.

Javier Hernández se convirtió en la sensación de algunos y envidia de otros, su inmediato idilio con el gol terminó por convencer a los escépticos de su pase al Manchester United, y nació la figura, el nuevo héroe del fútbol mexicano… pero desde el duelo ante Costa Rica, el “Chicharito” ya no es el mismo. Su imagen se esfumó en un santiamén.

Aunque el tapatío volvió a robarse los titulares de los periódicos deportivos esta semana, por sus dos goles ante la Roma en la fecha 3 de la fase de grupos de la UEFA Champions League - mismos que lo pusieron en el once ideal de la competencia-, Hernández dista mucho de aquél joven entusiasta y letal del área que llegó al Manchester United.

Aquél que a simple vista no significaba ningún peligro, pero que en la cancha aparecía en el momento y lugar menos imaginado por los defensas.

Hoy se ve a un Javier Hernández presionado, titubeante dentro del área, falto de confianza; un delantero que sabe que otra falla hablará de él, más que los goles que ha hecho a lo largo de 5 años en el viejo continente.

Es cierto que el “Chicharito” Hernández nunca ha sido un delantero brillante, carece de lujos en su técnica, pero su ubicación y contundencia hicieron de él, un jugador rentable.

Ante la Roma, más que el doblete, había que señalar que una vez más Javier Hernández estuvo cerca de convertirse en el hazmerreír en la segunda anotación, si no fuera por un rebote que le favoreció, no habría en este momento ni doblete, ni once ideal, ni titulares en periódicos.

Así que esta versión del “Chicharito” se asemeja más a la del Chanfle, personaje que hiciera inmortal el fallecido Roberto Gómez Bolaños “Chespirito”, y con quien ya ha sido comparado en innumerables ocasiones.

El “Chicharito” ha dejado de ser rentable, incluso para las marcas comerciales. Perdió carisma, perdió magia, perdió mucho cuando intentó definir con la meta abierta, se le cruzaron las piernas y terminó haciendo el ridículo más grande de su historia.

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