25 de Mayo de 2018

Opinión

Liderazgo muy “verde”

El “júnior” dirigente del Partido Verde en Quintana Roo, Remberto Estrada Barba, fue reelecto como presidente de ese partido satélite del PRI...

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El “júnior” dirigente del Partido Verde en Quintana Roo, Remberto Estrada Barba, fue reelecto como presidente de ese partido satélite del PRI por un periodo de tres años más, a pesar de que durante años su labor ha sido meramente decorativa, sin aportar nada para el fortalecimiento de esa organización política.

Sin más mérito político que ser el hijo de un acaudalado empresario cancunense, Remberto Estrada Barba, conocido miembro de la vida nocturna de alta sociedad, arribó a la dirigencia partidista hace tres años, mientras era regidor del Partido Verde en el municipio de Benito Juárez (Cancún).

Protegido y amigo personal del senador Jorge Emilio González Martínez, más conocido como el “Niño Verde”, Remberto ha tenido una carrera meteórica, ya que en solo cuatro años pasó de ser un nuevo militante a diputado local, aprovechando su posición como líder estatal del partido.

Y no llegó solo, pues también operó para que su compañero de parrandas, Pablo Fernández Lemmen-Meyer llegara a la diputación con cero experiencia en la función pública, lo que ha demostrado con creces con un trabajo legislativo completamente nulo, sello distintivo de la infinita mayoría de figuras de ese partido tan afortunado por ir de la mano con el PRI.

De su tiempo como dirigente del verde se puede decir muy poco. Como organización el PVEM ha perdido fuerza en los municipios, donde los cuadros políticos más formados han sido desplazados para favorecer a los amigos del dirigente.

Remberto Estrada presume que bajo su dirección el Verde logró más espacios políticos de alta relevancia, como dos diputaciones locales, la Secretaría General del municipio de Cancún y la delegación federal de la SCT, pero tales espacios no se obtuvieron gracias a las habilidades políticas del “júnior” cancunense, sino por una negociación cupular entre el PRI y el PVEM.

Y es que el verdadero mandamás del partido en el estado es el “Niño Verde”, quien se quedó con la tajada más grande del pastel al adjudicarse la senaduría a pesar de no ser quintanarroense.

El senador Jorge Emilio González es quien mueve los hilos del partido en Quintana Roo y es quien negocia las posiciones con el Tricolor, aprovechando la cercana amistad que lo une con el presidente Enrique Peña Nieto.

De hecho, en la misma asamblea donde Remberto Estrada fue “reelecto” como dirigente estatal, el “Niño Verde” fue designado como consejero político y delegado nacional, a pesar de que ni siquiera estuvo presente en el lugar.

Estrada Barba es tan sólo un títere, una pantalla que le permite al senador Jorge Emilio González moverse por la libre sin sacrificar su imagen, estrategia acorde a sus ambiciones de seguir escalando peldaños en la política estatal.

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