Mafia con ‘chapitas’

El horario promedio de trabajo de los chiapanecos es de las 8 de la noche hasta 3 de la madrugada.

|
Compartir noticia en twitter
Compartir noticia en facebook
Compartir noticia por whatsapp
Compartir noticia por Telegram
Compartir noticia en twitter
Compartir noticia en facebook
Compartir noticia por whatsapp
Compartir noticia por Telegram

Con las recientes acciones del DIF, a través de la Procuraduría de la Defensa del Menor y la Familia (Prodemefa), que protegió a 12 infantes de la calle de sus padres, quienes los explotaban laboralmente, la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Yucatán (Codhey) efectuó, el año pasado, un estudio sobre el caso de los chiapanecos. Sólo chequen. Aquí sí hay explotación y mafias.

El Centro de Supervisión Permanente a Organismos Públicos, en el marco de sus atribuciones y con el propósito de atender y dar puntual seguimiento al evidente aumento de personas de origen chiapaneco que se dedican a la venta informal de diversos productos, entre ellos prendas textiles y artesanías típicas chiapanecas, realizó 15 recorridos por las principales calles de Mérida con la finalidad de obtener información sobre los motivos por los que estas personas se dedican a dicha actividad, los entornos  en los que la realizan y las condiciones en que viven, entre otras.

Zonas visitadas: Calle 60 por 61, 62 por 63, 60 por 55, 60 por 47, 69-A por 64, 64 por 69,  66 por 71 y 73, 71 por 60 y 62, 68 por 67 y 69, 60 por 59 y 60 por 57, todas del Centro de esta ciudad.

Se obtuvieron, de propia voz de los entrevistados, los siguientes datos: Las jornadas de trabajo son de 10 horas al día aproximadamente, asegurando no tener un horario  fijo. La mayoría de las mujeres sale a trabajar a las 9 de la mañana, hacen un  descanso al medio día para tomar sus alimentos, cuyos costos corren cuenta propia y continúan por las tardes con la venta de sus productos sin tener un horario  específico para terminar.

Otro grupo de mujeres identificado en la calle 60 por 47, 2 adultas, 2 menores y 1 bebe, informaron que todas son familiares, que lleva 10 años viviendo en Mérida con sus esposos, no tener un horario fijo de trabajo ni tampoco días específicos para salir a vender, aunque generalmente acuden de jueves a domingo por las mañanas a esta ubicación y por las tardes, aproximadamente a las seis, se trasladan al parque ubicado en la calle 60 con 59 del centro, asimismo refirieron no contar con algún tipo de seguridad social.

Los viernes y sábados son los días en que más tarde terminan de trabajar, puesto que las actividades de los turistas y visitantes asiduos a estos sitios se extienden hasta la madrugada y, en muchas ocasiones, lo hacen acompañadas de sus hijos.

Las actividades nocturnas de este grupo de personas están acaparadas en su mayoría por los hombres quienes ofertan sus diversos productos, tales como dulces, cigarros y flores, por mencionar algunos, expendiéndolos en la zona de bares y restaurantes situados sobre la avenida “Prolongación Montejo”, con un horario promedio de las 8 de la noche hasta 3 de la madrugada.

Gran parte de las mujeres entrevistadas aseguraron que su familia (padre o madre) tiene conocimiento de las actividades que realizan y están de acuerdo, incluso algunas de ellas apoyan a sus familias enviando, en la medida de sus posibilidades económicas, algo de dinero, aunque no es siempre.

En una entrevista con persona de sexo masculino de origen chiapaneco arrojó que se desempeña como distribuidor y comerciante de artesanías chiapanecas, surte artículos como ropa, bolsas y gorros hechos a mano a 13 mujeres cuyas edades van de los 15 a los 25 años de edad, manifestando también que de las 13 mujeres dichas anteriormente, 5 de ellas tienen hijos de entre 1 y 5 años, así como trabajar con un  horario de 9 de la mañana hasta pasadas las 10 de la noche aproximadamente y que perciben un sueldo de 50 pesos diarios, independientemente de lo que vendan.

Al cuestionar a otro grupo de mujeres ubicado en la calle 60 por 57 y 59 sobre algún líder o responsable de ellas, mencionaron como representante del grupo a un hombre de aproximadamente cuarenta años quien es el que consigue lugar donde alojarse y, en su caso, es quien paga las multas de las mujeres que han sido detenidas.

Mencionaron tener constantemente incidentes con la Policía Municipal y que recientemente cuatro mujeres, incluyendo una embarazada, fueron arrestadas por vender sus mercancías, poniéndose éstas a disposición de la subdirección de mercados, donde posteriormente las recuperan previo pago de una multa de aproximadamente 800 pesos.

Aseguraron que varios vendedores y vendedoras ambulantes, anteriormente a las nuevas restricciones, pagaban a los inspectores de mercados la cantidad de 200  pesos semanales para permitir el ingreso al zócalo y la consecuente venta de  productos artesanales. 

Con relación a la viviendas se informó que un grupo de aproximadamente 20 personas viven en la calle 71 entre 60 y 62, en una vecindad que tiene alrededor de  10 cuartos, de aproximadamente 9 metros cuadrados, donde viven 2 ó 3 personas  por habitación y tiene un costo de 35 pesos por noche. Se pudieron localizar dos lugares más donde se proporciona vivienda a este grupo de vendedores y vendedoras ambulantes, ubicadas en la calle 68 por 67 y 69 y en la 66 por 71 y 73.

Amigos, amigas, ya saben: sugerencias para que los explotadores sufran de diarrea permanente, enviarlas a [email protected] y/o [email protected]

Lo más leído

skeleton





skeleton