22 de Octubre de 2018

Opinión

No nos lleva el tren, señor Presidente

El temido anuncio de la cancelación definitiva del proyecto para la construcción del tren transpeninsular Yucatán-Quintana Roo es un baño de agua helada...

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El temido anuncio de la cancelación definitiva del proyecto para la construcción del tren transpeninsular Yucatán-Quintana Roo es un baño de agua helada al paciente en terapia intensiva, cuyos familiares abrigaban grandes esperanzas en un proyecto fuera de serie, donde el gobierno federal se haría sentir como en la época dorada de los 70, cuando se dieron pasos altamente significativos para la invención de Cancún.

Muy grave que los recortes tengan como destinatarios a los proyectos que tanto urgen a  nuestro país, y en este caso a la Península de Yucatán. Porque en todo caso tales recortes deben ser dirigidos a dependencias y proyectos inservibles, pero que degluten montañas de millones de pesos, aportados por el castigado contribuyente.

Porque este proyecto del tren transpeninsular lo anunció el presidente Enrique Peña Nieto en su primer mensaje a la nación desde Palacio Nacional, tan pronto rindió protesta el 1 de diciembre de 2012. Era a todas luces algo formal, emanado desde el Monte Olimpo.

Según el proyecto, este tren enlazaría a Mérida –muy cerca de Chichén Itzá– con Punta Venado, municipio de Solidaridad. De día transportaría turistas y trabajadores, y de noche mercancías, materiales de construcción y combustibles.

 Es una imperdonable falta de respeto, señor Presidente. Pero tenga por seguro que esta mala decisión no tendrá repercusiones electorales para su partido. Para nada, porque todo lo perdonamos.

Mario Villanueva se desangra

La condena brutal que soporta inmerecidamente el ex gobernador Mario Villanueva Madrid –ahora en Estados Unidos – denigra a nuestro sistema de justicia porque su proceso en el origen tiene como razón de ser el escarmiento y la horca, por instrucciones del presidente Ernesto Zedillo.

Mario Villanueva lanzó un SOS al columnista Ciro Gómez Leyva. Estos son dos párrafos de su carta: 

“Me atrevo a pedirte que me ayudes, Ciro. Por favor, échame la mano. Van tres años y ocho meses en la cárcel, y en México me espera cadena perpetua por algo que no hice. Los golpes han sido muy duros y hay problemas en la casa, porque mi esposa (Isabel Tenorio) ya no resistió y está en una crisis nerviosa muy difícil. Estuvo a punto de la apoplejía. Pero mi voluntad es inquebrantable, mi mente es fuerte, sigue clara y limpia y las enfermedades no me impedirán lograr que prevalezca la verdad. Dios te cuide y bendiga”. 

“Te informo que estoy preparando un audiovisual para una conferencia de prensa en la que no quedará duda de que todo es falso, fabricado, producido por una maquinaria perversa. Además intentaré una película, cuya idea me surgió al escuchar sobre la de Presunto culpable, y también estoy escribiendo notas para un libro”.

La tragedia griega de Mario Villanueva se acentúa con la indiferencia que unifica a todos los políticos y empresarios que fueron beneficiados a manos llenas en su mandato tan turbulento en la fase final, y que lo obligó a soltar la gubernatura una semana antes de entregar la estafeta a Joaquín Hendricks Díaz, a quien hizo ganar en la contienda interna una vez que dinamitó los rieles de su comadre Addy Joaquín Coldwell.

Mi solidaridad para Mario Villanueva, como ser humano.

El PANAL, sin pies ni cabeza

Abandonado a su suerte por el PRI y despreciado por el propio magisterio que era su columna vertebral, el Partido Nueva Alianza (Panal) en Quintana Roo va en camino a la extinción por los conflictos internos que amenazan con descarrilar el proyecto que fundó la ex lideresa magisterial, Elba Esther Gordillo

En sus inicios tuvo un repunte en parte por la experiencia de su primer dirigente, Carlos Gutiérrez García, y en parte porque el grueso de los profesores aún mantenía fuertes lazos con el poderoso sindicato magisterial, al que bastaba con movilizar su estructura para conseguir resultados aceptables.

Ahora el Panal se ha convertido en un partido sin prospectiva manejado por un grupo de vivales dirigidos por el ex dirigente del SNTE y ex diputado local, Alexander Zetina Aguiluz, y su títere en la dirigencia estatal, Martha Chan Ramírez. Nueva Alianza está en plena descomposición y en su interior se vive una batalla campal donde no hay victoriosos, solo perdedores.

De entrada, la dirigente estatal es repudiada por el líder estatal del SNTE, Rafael González Sabido, y por el diputado local Emilio Jiménez Ancona. Ambos intentaron derrocarla en una desaseada asamblea donde la instrucción era mantener a Martha Chan al frente.

Para calmar las aguas, a nivel central se tomó la decisión de enviar un delegado especial para tomar las riendas del partido, pero hasta el momento ni siquiera los militantes del Panal –mucho menos los precandidatos– tienen idea de quién es. 

Eso ha causado que a punto de cerrarse el tiempo de registros de pre candidatos oficiales ante el INE, los interesados en contender por las diputaciones federales no sepan aún quienes serán los palomeados.

Están a la espera del visto bueno de la dirigencia nacional –la estatal fue borrada del mapa– la propia Martha Chan Ramírez, que aspira a ser la candidata del tercer distrito (Cancún); Elda Xix Euan, que quiere competir en el segundo distrito (Chetumal), y una tercia de seres anónimos en el primer distrito (Playa del Carmen).

El injusto reparto de pluris en el PAN

Muchos en el PAN dan por hecho que Patricia Sánchez Carrillo (Cancún) será la segura diputada federal por la vía plurinominal, al ser casi sembrada en la posición ocho. Es así como se prolongan las exitosas candidaturas de norteños, mientras los panistas chetumaleños reciben patada tras patada donde más duele.

Y los panistas se pierden a un pluri de lujo, como el chetumaleño José Hadad Estéfano. Pero el PAN sigue despreciando a la capital del estado en el reparto de candidaturas de representación proporcional.

Y si afirman que el chetumaleño Juan Carlos Pallares Bueno –diputado pluri del PAN de 2000 a 2003– nada digno de mención hizo en su curul, están en lo correcto. Pero similar ha sido el desempeño de Irene Blanco Becerra, Addy Joaquín Coldwell, Gustavo Ortega Joaquín y Alicia Ricalde Magaña. Y Patricia Sánchez garantiza lo mismo: mediocridad. 

Mucho tendrán que aprender los panistas del PRI, ya que Lizbeth Gamboa Song es la única diputada plurinominal de la capital del estado.

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